Energía
Según De Vido, "no habrá cortes de luz a la industria este invierno". Ojalá. Pero me preocupa que su "evaluación" de la situación sea que "Está lloviendo a cántaros en el Comahue". Da la impresión que no entiende que las centrales hidroeléctricas almacenan energía manteniendo el embalse. La razón por la que hay preocupación es que el nivel del embalse es muy bajo. A partir de cierto nivel, no importa cuanta agua haya, no se puede generar más energía eléctrica. Cuando llega el invierno, los caudales bajan naturalmente. Los principales afluentes de los embalses del Comahue provienen del deshielo de la cordillera, la lluvia es un contribuyente importante pero no el principal. En este momento la diferencia entre el nivel óptimo y el real es medible en metros. La lluvia, por torrencial que sea, se mide en centímetros. Esta medición es de centímetros de agua caída sobre un área de un metro cuadrado. En condiciones ideales podríamos decir que el embalse va a aumentar exactamente en ese valor su cota por contribución directa de la lluvia más un porcentaje adicional por la contribución de los afluentes, escurrimiento, etc. Suponiendo que toda el área de contribuyentes indirectos es cuatro veces el área del embalse y que el 100% de esa agua termina ahí, el embalse aumentaría su nivel cinco veces la lluvia caída. Esta afirmación no es muy coherente pero estoy yendo a un extremo tal que no deje dudas acerca de la ridiculez del análisis del ministro.
Hasta fines de Abril, la lluvia acumulada promedio en la zona del Comahue fue de
La realidad es que la reserva del embalse fue utilizada en algún momento y la naturaleza no contribuyó a su recuperación. Uno hubiera esperado que el uso de la reserva hasta su mínimo absoluto fuera un caso extremadamente excepcional, no como en este caso donde fue la consecuencia de años de mala administración del estado.
Lo llamativo es que el gobierno anunció como un gran éxito de gestión un acto de la naturaleza en el que no tuvo nada que ver y que además no va a resolver el problema. Y como decía al principio, ojalá no tengamos que cortar la luz ni a la industria ni a nadie. Pero yo voy a tener velas a mano.
El derecho de asociarse
El sindicato de camioneros inició otro ataque, ahora a las cementeras, en reclamo por el pago de cuotas sindicales y aportes a la obra social de empleados que no pertenecen a estas empresas. El reclamo a Carrefour era ridículo ya que la cantidad de empleados cubiertos por el sindicato era un porcentaje poco significativo del total de los empleados. Pero este reclamo es muchísimo peor, los choferes de camión en cuestión no son empleados por estas empresas. Esto es parte de la misma ficción legal que utiliza el gobierno para concentrar los aportes impositivos en la menor cantidad de entidades posible para poder controlar el ingreso de dinero más fácilmente. En este caso el sindicato se asegura que todos los choferes aporten tomando ese dinero de alguien que está más alto en la pirámide productiva y que es más fácil de extorsionar. De lo contrario se encontrarían persiguiendo a particulares que manejan su propio camión y pequeñas empresas de transporte. La cuestión de fondo es porque tienen que hacer esto para que los trabajadores paguen por un servicio que los favorece. Como expliqué en un artículo anterior, no es dinero que pagan las empresas, es dinero que las empresas dejan de pagarle al empleado para poder cumplir con este requisito. El valor que tiene sentido para la empresa es el costo total del empleado, es totalmente irrelevante quien se lleva el dinero. La cuestión es que los empleados no quieren pagar ese dinero y preferirían tenerlo para sí mismos. Aquellos que no están obligados ni forzados a pagarlo deciden no hacerlo. El sindicato bajo la pretensión de defender los derechos de los trabajadores viola esos derechos para obtener el control del dinero. Cuando sería mucho más razonable poner el foco de su gestión en ofrecer servicios que sean deseados por ellos y dejar que se adhieran voluntariamente. Ya sea en servicios de negociación salarial, asesoría legal, servicios de seguridad laboral, salud, turismo, compras colectivas, etc. Es evidente que no consideran esto como una estrategia viable. Prefieren la adhesión y la cobranza compulsivas. Y el monopolio. Porque si hubiera un sistema sindical libre y voluntario habría competencia. Y donde hay competencia hay mejores servicios y mejores precios. No se engañen más, el sindicalismo se mantiene con el dinero de los trabajadores. Presionar al empresario les da acceso al dinero pero siempre paga el trabajador. Todo el dinero que va al sindicato sale del precio de venta de los productos y servicios que brinda la empresa y son parte de su costo. Si el salario del trabajador incluido el sindicato supera el costo aceptable para ese puesto laboral, el puesto no es más viable y se elimina o se reemplaza con una alternativa. Puede ser tercerizar el trabajo, adquirir el producto o el servicio a otra empresa o dejar de producir. En todos los casos la decisión se va a ajustar a los principios de la economía natural. Ninguna empresa se mantiene a lo largo del tiempo si acepta que sus costos superen a sus ingresos.
Frenaron la demolición ilegal de El Navegante
Una violación más al artículo 14 de
La ley permite a aquellos que quieren conservar estas propiedades en su estado original que se haga con los recursos de otros, los propietarios en principio que son quienes más pierden y toda la comunidad que debe pagar con sus impuestos la imposición violenta y, en algunos casos, la restauración. En vez de utilizar un método que involucre la voluntad de las personas, como comprar comunitariamente las propiedades y mantenerlas, prefieren exigir la ley en contra de derechos elementales y que otros sufran las consecuencias.
Ojalá se pudieran mantener estos edificios. Soy uno de los que disfrutan apreciándolos, sobre todo aquellos que son típicos del "estilo" de Buenos Aires mezcla de barroco, clásico, colonial y gótico. Pero no estoy dispuesto a tomar por la fuerza, ni la pública ni la propia, el control de la propiedad de otro ni a pagar para que otros lo hagan por mí. Es un crimen, se llama robo.
La ley, además y como de costumbre, termina logrando un resultado diametralmente opuesto al objetivo deseado. En este caso, la ley que protege estas propiedades desanima a los propietarios de invertir en su mantenimiento porque saben que no van a estar en condiciones de disponer de esa propiedad con libertad. Las modificaciones están siempre sujetas al capricho de un grupo de individuos que no tienen verdadero interés en la propiedad ni sufren el perjuicio económico de su deterioro. Esto hace que se las descuide, se las alquile en malas condiciones, que sus propietarios mueran, que queden abandonadas y eventualmente se usurpen. La única manera de que se recuperen, como ha ocurrido en muchos casos, es que se desvaloricen tanto que sea conveniente adquirirlas para un emprendimiento económico importante capaz de pagar no solo el valor de la propiedad y su recuperación, sino la indemnización de los ocupantes. Y cuando esto ocurre, quedan en manos de gente capaz de pagar por el privilegio de disponer de la propiedad a su gusto. Es todo cuestión de satisfacer las necesidades económicas y políticas de quienes toman la decisión de autorizar. Así las propiedades protegidas terminan en manos del gobierno o abandonadas y, eventualmente, demolidas o en manos de gente que las puede modificar a su antojo a cambio de conservar "rasgos esenciales que son el patrimonio de la ciudad".
Más que "Basta de Demoler", necesitamos "Basta de Legislar". Si hay un bien superior que debe ser protegido es nuestra Libertad.
Wednesday, May 21, 2008
En las noticias hoy
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1 comments:
Buenas,
en primer lugar, gracias por la referencia a mi blog en un viejo post. Conocí tu página por mi sobrino y si bien no comparto todas las ideas y postulados, me parece un ejercicio sano e interesante esto del debate, además de la renovación ideológica que se necesita en el país y en el mundo para realmente lograr cambios. Asique, bienvenido sea tu blog.
En segundo lugar, y respecto al tema de la energía, tengo el placer de venir de una familia que toma los datos hidrometeorológicos desde hace casi 30 años en la región de los Lagos. El cambio que ha habido durante este tiempo en la caída de agua y en la variación de las estaciones es notable. Incluso desde hace varios años se puede ver en el nacimiento del rio Limay las piedras que forman parte del fondo, cuando es conocida la zona por la profunidad y la buena pesca.
La crisis energética de Argentina va más allá del cambio climático y el agotamiento de los yacimientos fósiles. No existe un plan a largo plazo ni un plan secundario en caso de que realmente falte energía. Existen diferentes formas de energía alternativa que se están tratando en el mundo, sobretodo en base a las energías limpias y de bajo impacto ecológico, pero en el país se están aplicando poco, y no sólo por los intereses económicos en torno al negocio energético, sino por falta de incentivo a la ciencia y tecnología.
El país tiene los recursos humanos y naturales como para poder hacerle saltar los tapones a más de 24 provincias, pero falta el empuje.
Saludos,
Brenda
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