Tuesday, October 14, 2008

La crisis financiera

Aunque ya hablamos de este tema anteriormente, creo que es conveniente volver sobre él considerando la situación actual.

La crisis financiera de estos días en Estados Unidos fue creada por la intervención del gobierno en el mercado del dinero. En Estados Unidos, el dinero circulante está controlado por la Reserva Federal. Un grupo de bancos privados con participación del gobierno en la administración. Este es el organismo que decide cuanto efectivo circulante existe, una de las variables fundamentales del mercado, y lo hace de manera totalmente arbitraria. Seguramente los monetaristas estarán retorciendose en este momento porque (según ellos) no es arbitrario si se calcula en base a sus teorías. De más está decir que no estoy de acuerdo con las teorías monetaristas porque no se ajustan a la realidad, solamente funcionan en los números. Pero dejando de lado este debate, la verdad es que los gobiernos no estiman las necesidades de efectivo en base a teorías de ningún tipo, simplemente lo manejan como una variable para satisfacer sus necesidades políticas. Y cada vez que la cantidad de dinero circulante aumenta, todo el dinero circulante se deprecia.

Pero no solo de efectivo se alimenta el mercado. Gran parte del circulante monetario no existe en la realidad, se trata solamente de movimientos de crédito entre bancos. Parte puede estar respaldada en dinero efectivo pero otra parte es volátil. Supongamos que reciben un peso en pago por su labor y que ese peso no lo reciben en efectivo sino que se deposita en su cuenta bancaria. Con ese peso depositado hacen compras utilizando medios de crédito como una tarjeta bancaria de cualquier tipo. El comercio que recibió ese peso (en crédito) paga a sus acreedores utilizando un elemento de crédito y así sucesivamente hasta que ese peso termina de alguna manera en manos de quién les pagó por su labor en primer lugar. El sistema bancario como un todo podría haber realizado toda la operación sin tener un peso real, con lo que efectivamente logró crear un peso de circulante a partir de la nada.
Ustedes pensarán en este momento que las probabilidades de cerrar ese circuito son tan infímas que no hay manera que esto ocurra. Pero no es así. No ocurre en forma tan directa y concreta pero sí en forma global. En nuestros sistemas, el uso de la moneda es obligatorio, en muchos casos obligatorio por ley. Esto hace que la moneda se convierta en el medio de intercambio común a todos, todos en algun punto de su actividad económica (casi toda nuestra vida está hecha de actividad económica) tiene que utilizar la moneda. De esta manera es fácil manejar este circuito de dinero virtual de manera estadística. Los bancos intercambian efectivo solo en aquellos casos en que se producen desbalances. El dinero que nosotros transferimos de uno a otro, dentro del circuito bancario, se transforma en un intercambio de cortesías entre ellos.

Este proceso incrementa el circulante mopnetario más allá del efectivo existente. Y no hay ninguna razón para que los bancos se limiten al efectivo real, más allá del requerimiento legal de la reserva o encaje, y mucho incentivo para hacerlo porque ellos cobran por cada movimiento sea o no respaldado por dinero en efectivo.
Esta fue la base de la crisis financiera del 2001 en Argentina cuando había tanto crédito en los números de los bancos que no era suficiente todo el efectivo para respaldarlo. Aún cuando el gobierno salió a salvar los bancos emitiendo efectivo, solo podía hacerlo en pesos. Los créditos en dólares no tenían respaldo suficiente y nadie dispuesto a poner el efectivo necesario para salvarlos.

Esta es una parte de la historia donde el caso argentino y el estadounidense se parecen mucho. Los bancos o instituciones financieras aparecen como vícitmas de una situación fuera de su control y como entes valiosos y necesarios para el funcionamiento del país. Por lo tanto deben ser salvados por el bien de todos. La posición de los bancos es que si ellos mismos tienen que salvarse en las condiciones de crisis del mercado, esto significaría una gran pérdida de rentabilidad que haría imposible seguir prestando servicios bancarios. Nadie parece recordar las épocas anteriores a toda crisis en las que los bancos tuvieron rentabilidades totalmente irreales para la situación de ese momento. Rentabilidades obscenas. Rentabilidades casi infinitas teniendo en cuenta que recibían ganancias sobre dinero inexistente. Pero una vez que la ganancia se efectiviza, en activos reales, nadie quiere devolverla para protejer al sistema que se la otorgó. Por un lado porque saben que el gobierno los va a salvar y porque si no lo hace ya no va a ser tan rentable tener un banco, es mejor dejarlo caer. La razón por la que el gobierno es tan generoso en el momento de salvar el sistema bancario es que este es el principal recurso para controlar la riqueza de la gente. Es un intercambio de cortesías que favorece a ambas partes. En sistemas donde la economía se mueve con mucho efectivo y poco crédito, los bancos tienen limitada capacidad para crear moneda. Para poder crear circulante en grandes cantidades tienen que estar en control de grandes catidades de efectivo. Esto se logra bancarizando a todo el sistema económico y la forma más simple y efectiva es hacer la bancarización compulsiva por ley. Esto se impuso en Argentina donde hoy es obligatorio el pago de salarios a través de bancos aún para empresas pequeñas, transacciones de mediano valor no se pueden realizar en efectivo y muchas otras restricciones. A cambio de esto, el gobierno asume el control casi total de la riqueza. Allí donde hay un intercambio de valores entre particulares, hay un banco en el medio que va a reportar la información al gobierno y tomar la parte que corresponde. Deja de ser un problema cobrar los impuestos porque los "contribuyentes" no tienen acceso al dinero, no depende de ellos pagar. En comparación imagínense lo que siginifica perseguir a todos los contribuyentes uno por uno para recaudar en un sistema donde casi todas las transacciones se realizan en efectivo. Esto facilita también tomar acción directa contra los "contribuyentes" morosos accediendo a sus créditos adonde se encuentren ya que los bancos no solo no protegen el secreto bancario, graciosamente acceden a las pretenciones del gobierno en contra de los intereses de sus clientes. Vaya como muestra el caso de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) que puede confiscar fondos sin intervención judicial con solo solicitarlo a los bancos. Algo que no solo no está permitido en nuestra Constitución, está expresamente prohibido por el artículo 17 que dice que "La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley". Irónicamente, el mismo artículo 17 dice que "La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal argentino", lo que significa que los bienes de los criminales, aquellos que dañan a otras personas y sus propiedades y que fueron condenados en juicio con derecho a defensa, están protegidos mientras que los de aquellos que solo cometieron una falta formal no solo no lo están sino que sufren el castigo sin derecho a defensa en juicio.

Pero volviendo a la crisis, hay un elemento más que jugó un papel importante, la tasa de interés.
El gobierno, a través de la reserva federal, estableció la tasa de interés en forma compulsiva sin considerar el mercado. Esto estableció valores para el dinero totalmente irreales. Al fijar tasas muy bajas, incentiva la toma de créditos lo que a corto plazo activa el consumo y se percibe como algo bueno. Pero estas manipulaciones de los parámetros del mercado distorsionan la relación de los valores. Cuando el dinero es barato y disponible, los bienes se aprecian. En este caso se incrementaron artificialmente los valores de las propiedades. Esto a su vez incrementó la demanda por más crédito porque era barato y esto hizo que los bancos crearan más circulante para satisfacer esta demanda. Eventualmente el mercado se balancea porque no hay recursos infinitos disponibles para mantener las distorsiones. El crédito se acaba, aún con tasas bajas. La demanda baja y los bienes se deprecian. Aquellos que tomaron enormes cantidades de dinero a tasas bajas para pagar sus casas sobrevaluadas se encuentran con deudas que van más allá de sus posibilidades de pago y una casa que vale mucho menos que esa deuda.

Nuevamente es el gobierno quien crea la crisis y quien nos castiga, a nosotros que producimos riqueza, para resolver la crisis. Y la crisis no se resuelve, simplemente se diluye. El rescate del sistema financiero salva al sistema financiero. Establece un límite para sus ganancias, un límite que dice que no pueden perder nunca. Si ganan, es de ellos, si pierden, nosotros pagamos. El salvataje de hoy en Wall Street es como el salvataje de Argentina en el 2001. Crean una recesión brutal estrangulando al mercado real para poder diluir los créditos de los bancos que no tienen respaldo.

Y de esto hablamos todos los días en este blog, del poder de los gobiernos para poder hacer estas cosas. Apoderarse de nuestra riqueza a punta de pistola sin límites, deteriorar nuestra riqueza manipulando la moneda, deteriorar el valor de cambio de nuestra riqueza manipulando las variables del mercado. Y todo esto en pos de supuestos altísimos ideales. Qué valor puede haber más importante que nuestra vida? qué valor tiene nuestra vida sin la riqueza que nosotros producimos? qué valor tiene la vida sin la libertad para disponer de nuestra riqueza, sin la libertad de decidir cuál es el rumbo de nuestra propia vida? qué valor tiene la vida sin libertad?

Ninguno...

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