Wednesday, April 30, 2008

Una nota para leer

Les recomiendo esta nota de Jorge Oviedo en La Nación que, aunque no es una revelación ni revela toda la verdad de la crisis, al menos explica porque las medidas del gobierno son malas y porque no dan resultado. El URL es http://www.lanacion.com.ar/1008558.

Un párrafo muy importante

"La maraña de subsidios y devoluciones que las autoridades proponen al campo para contener los precios y sostener la rentabilidad empresarial no entusiasma a los productores. La razón es sencilla: aceptar significa que el destino del negocio depende de la voluntad del funcionario que autoriza o no los reembolsos y subsidios. "
Esto es algo que he estado explicando en este blog, la economía naturalista. Los productores toman decisiones basados en su percepción del mercado y buscando un balance positivo para sus operaciones. El gobierno les ofrece un panorama virtual que supuestamente les va a dar balances positivos pero no entienden que en la percepción del productor no es así. No solo están acostumbrados a que el gobierno los traicione como siempre ha hecho cambiando las reglas del juego después del acuerdo (por razones de "bien superior"), ven que pierden el control de su negocio. Volviendo a las raíces del artículo 14 de la Constitución, es SU negocio y la Constitución les garantiza el derecho a manejarlo como quieran. Si el negocio del productor se convierte en un juego controlado por el gobierno donde sus decisiones no cuentan más, donde la rentabilidad está limitada pero no garantizada, donde debe cargar con la incertidumbre propia del negocio pero su horizonte está bloqueado entre apenas rentable y la pérdida, qué incentivos tiene para seguir adelante? para mejorar? para invertir?

Y el nudo central del problema

"La maraña de subsidios y devoluciones que las autoridades proponen al campo para contener los precios y sostener la rentabilidad empresarial no entusiasma a los productores. La razón es sencilla: aceptar significa que el destino del negocio depende de la voluntad del funcionario que autoriza o no los reembolsos y subsidios. "
Nadie puede creer seriamente que los controles de precio y las restricciones a las exportaciones van a bajar los precios del mercado interno. No solamente los modelos económicos niegan eso, la experiencia previa muestra que cada vez que se intentó no se lograron los resultados esperados. Alguien puede creer que este gobierno es un grupo de iluminados que puede hacer lo que ningún otro en ningún lugar del planeta pudo conseguir? Es la misma pulseada política de siempre. El control de precios pone a los productores en una posición desventajosa para negociar pero no baja el precio de los productos. Es un momento en el que es muy buen negocio exportar, donde hay un mercado que nos favorece. No nos favorece a nosotros todos pero favorece al productor, hay un mercado ávido de productos en los que tenemos superávit y es un momento en que los precios son muy altos. Es todo un tema porque, creo yo que, no va a durar. Pero es el momento y ellos con justa razón quieren aprovecharlo. Esto traería dinero al país que al circular estimularía la economía y, aún si no quisieran traer el dinero (cosa que en parte puede ocurrir pero no es relevante), el incremento de la actividad económica por sí mismo sería un gran alivio en muchas partes. Pero el gobierno, viendo esta posibilidad de bonanza, no quiere dejar a nadie aprovecharse de ella a menos que se asegure su tajada. Esta es la verdadera historia detrás de las retenciones. El gobierno es tan voraz que no puede ver que los productores ganen sin participarlo. Es igual en todos los otros aspectos productivos de la nación pero se hizo muy evidente en este caso. El resultado final es que los productores perdieron y el gobierno terminó perdiendo también. La oportunidad se va a terminar y, lo que es peor, el incumplimiento de los contratos puso a los productores en una posición desventajosa para el futuro. Si esta explicación les resulta muy complicada, les recomiendo leer a "La gallina de los huevos de oro" de Esopo.

Y a pesar de que este problema deterioró seriamente la imagen del país creando desconfianza en compradores e inversores, una empresa (un consorcio en realidad) firmó el contrato por la construcción de un tren bala. Dos años de construcción, 5 de mantenimiento de la infraestructura, 10 de mantenimiento del material rodante y 30 (estimados) de financiación con 7 de gracia. Esto significa que, en teoría, pagaríamos hasta el año 2045. Pero la financiación no está acordada. Es curioso, por decir lo menos, que dos de las empresas más importantes de Europa en estos temas estén dispuestas a firmar este contrato aún sabiendo que no está la plata disponible. No tengo dudas que la financiación se va a concretar, está por verse como lo van a implementar. En principio van a emitir un bono que va a ser adquirido por un solo comprador y, según el gobierno, en condiciones muy favorables. Para mí eso es un crédito y debería estar en manos del Congreso como claramente lo establece nuestra Constitución. Señores del Congreso, para esto les pagamos, a arremangarse y trabajar (soy un iluso).

Ahora la parte jugosa del asunto. Cuando se hace obra pública uno de los mayores riesgos es que el estado no cumpla con su función de supervisar la obra y su financiación. No hace falta que les recuerde los "casos de éxito" en los que se ha demostrado ampliamente como el estado patea en contra por cuestiones políticas "coyunturales", pero Yaciretá se me cae de la boca, Atucha, el famoso proyecto Huemul. Una de las ventajas de tomar financiación privada (algo que no quiero que el gobierno haga pero...) es que se puede condicionar la financiación a la recuperación por rentabilidad de la obra. Esto es un mecanismo usado en muchos proyectos privados con mucho éxito. Hace que el financista participe del negocio y ponga a su mejor gente a supervisar que se cumplan calidades, plazos y condiciones ya que de esto depende la recuperación de la inversión y la obtención de ganancias.
No parece ser este el caso. El estado compra el tren y toma el dinero a través de la emisión de un bono. No hay relación entre una cosa y la otra. El estado no tiene los incentivos necesarios para tener la mirada puesta en la obra, después de todo no es su dinero. Nosotros, los que producimos, vamos a tener que pagar por esto hasta el año 2045. Tengan en cuenta que esto es la venta de un tren, no estamos hablando de un emprendimiento comercial viable porque no va a ser rentable. Como tampoco lo fue el tranvía de Puerto Madero (alguien sabe si todavía funciona?). Yo estoy de acuerdo que un tren de carga podría contribuir en la distribución de mercaderías, aunque no me parece que sea un tema de interés público, pero los trenes de alta velocidad nunca se dedican a eso. Son trenes de pasajeros. Los trenes de alta velocidad de carga son raros y casos especiales como el Trans-Siberiano. No veo en ningún lado que se comente este caso pero no veo indicación alguna que ese sea el plan. Con todas las alternativas posibles para viajar en este tramo, la única ventaja visible es la rapidez pero no va a hacer diferencias importantes de costo. Los beneficios globales van a ser marginales. Sobre todo teniendo en cuenta que la gran disponibilidad de transporte se debe justamente a que estamos hablando de los centros urbanos más desarrollados donde hay mucho incentivo para ofrecer este servicio. Si este es un emprendimiento público que se va a realizar a pérdida, no sería más razonable apuntar al sur y crear un incentivo para el desarrollo?

Para entender un poco quienes son los actores. En el año 2003 Alstom entró en negociaciones con el gobierno de Francia debido a sus problemas financieros. Finalmente el gobierno decidió iniciar un programa de salvataje, bueno o malo no es de mi incumbencia, pero hay que destacar que Alstom es posiblemente la empresa de ingeniería más importante de Francia. Uno de los principales impulsores del rescate fue el hoy presidente de Francia, Sarkozy, que a principios de 2004 asumió el cargo de ministro de finanzas y fue quién consiguió el acuerdo con la UE para que el rescate se concretara. Curiosamente, uno de los participantes del rescate, con una participación de 1,2 billones (miles de millones) de los 4,2 del paquete total, fue la CDC (Caisse des Depots & Consignations) que estaba en esa época a cargo de Francis Mayer. Poco después que Sarkozy concretara el rescate de Alstom, Mayer le pidió su apoyo para la creación de un nuevo banco de inversión junto con el Groupe Caisse d'Epargne del cual la CDC poseía un 35%. Dos años después, a pesar del apoyo de Sarkozy que ya no estaba más en el cargo, El Groupe Caisse d'Epargne terminó creando un nuevo banco de inversión junto con el Groupe Banque Populaire y recuperó el 35% que estaba bajo control de la CDC. Este banco es Natixis que nació como el cuarto banco francés en volumen. Hoy, Alstom y Natixis son parte del paquete que Sarkozy está saliendo a vender en el mundo (junto con otros). Ya los colocó en China donde obtuvieron entre los dos algo más de 60 billones en contratos y los llevó recientemente a Algeria donde Alstom ya tiene obras en marcha. Sin duda este es un gran negocio para Francia. Lo que debería preocuparnos es las buenas relaciones y las cercanas conexiones de quien nos vende el tren y quien nos presta el dinero. Cualquier financista comprometido con el proyecto trataría de asegurarse que el precio de la obra sea justo para asegurarse la recuperación o la rentabilidad de la inversión. Pero si el financista es dueño en todo o en parte de la empresa que hace la obra, no es más conveniente inflar el valor para ganar más por la obra y más por el servicio de la financiación? Y no digo que Natixis sea dueña de Alstom en todo o en parte porque no tengo la evidencia. Pero las posibilidades de encontrar acciones de Alstom en gran cantidad en el portfolio de inversiones de Natixis son muy altas. Lo que sí es innegable es el interés político de Francia en respaldar ambas empresas. Con este apoyo político, la transferencia de fondos, recursos y amabilidades es cuestión de ganas nada más. Nuestra historia es prueba de ello.

Los negocios más equitativos son los que se hacen con un perro rabioso de cada lado de la cerca. La defensa del interés de ambas partes es lo que define un punto medio equitativo. Nosotros debemos ser los únicos en el mundo que negociamos poniendo los dos perros del mismo lado y nunca del nuestro. Esta es la razón por la cual el gobierno no debe involucrarse en estos proyectos. Su interés no es económico, no tiene porque serlo porque no es su dinero. El interés del gobierno es político y ese es el interés que defiende. Pero la deuda se paga en efectivo, con riqueza, y esa riqueza hay que producirla. Y volvemos al origen de todos los problemas, quién es el que termina pagando la fiesta?


Tuesday, April 29, 2008

Cortitas de actualidad

Unos comentarios cortos de actualidad.

"Preocupada por el creciente déficit comercial con el país vecino, la Cancillería intenta un cambio de estrategia y convoca a las pymes para que participen en misiones y así 'comer a Brasil desde las orillas'"

Hay varios aspectos de esta noticia que son preocupantes. Uno es la realidad que nuestro déficit comercial con Brasil fue de 4.160 millones de dólares el año pasado. Todavía no hablé del Mercosur pero en mi opinión debería llamarse MercoBrasil. Y no me malinterpreten, no culpo a los brasileros de nada. Al contrario, me causan admiración. Ellos, como otros alrededor nuestro, saben como manejar a nuestros representantes mejor que nosotros mismos. Hicieron todo lo que tenían que hacer para lograr la mejor posición dentro del Mercosur, supieron como defender sus posiciones en todo momento y violaron el acuerdo a su conveniencia. Mientras tanto nosotros perdimos la oportunidad de una buena posición, nunca defendimos la mala posición que tuvimos ni la picardía para violar el convenio y si lo hicimos fue en nuestra contra. Pero nuestros representantes mantuvieron una imagen digna. Solamente para mostrar un caso menor, Brasil ha reclamado dentro de los alcances del Mercosur que productos argentinos tengan inscripciones en Portugués, aún productos que no se exportan a Brasil. Pero si recorren el supermercado se van a encontrar que muchos productos brasileros no tienen inscripciones en Español y Argentina nunca hizo ese reclamo. Ni lo quiero. Pero es interesante ver como funciona el Mercosur, los resultados están a la vista. 4.160 millones de dólares son difíciles de ocultar...
Y en el balance fuera del Mercosur, cada restricción al comercio exterior que impide, dificulta o encarece el producto argentino crea una oportunidad para el producto brasilero. Sobre todo en productos del agro donde Brasil es un gran competidor. Si la cancillería está tan interesada en que productores argentinos puedan colocar sus productos en Brasil, una gran ayuda sería reducir el costo social, o eliminarlo por completo. Quién podría competir con nuestros productos si nuestros costos se redujeran a la mitad?
Y no podía faltar el comentario 'comer a Brasil desde las orillas'. Esto ayuda al espíritu de equipo, unidos contra los de afuera que son un asco. Señores funcionarios, dense vuelta y miren para acá. No me importa Brasil, Brasil es un problema de los brasileros. Si les va mal o les va bien, es un problema de los brasileros. Qué tal si se preocupan por nuestros problemas? No importa si nuestra balanza comercial con Brasil es inconveniente. Si podemos venderle a todo el mundo que importa si Brasil nos vende más de lo que nos compra? Si nos hicieran falta más cosas de Brasil porque no comprarles a ellos?
La realidad es que vamos a ir a negociar para poner más productos en mercados brasileros y sobre la mesa ellos van a aceptar a condición de poner ellos también otros en mercados argentinos. Nuestros negociadores van a volver con una victoria bajo el brazo pero en el balance final vamos a estar igual o peor que antes. Ha pasado y volverá a pasar. Los únicos que pueden negociar con el interés propio en mente son los productores. El gobierno, y sobre todo nuestro gobierno, es el peor de los negociadores porque pone sus intereses políticos por sobre los objetivos de la negociación.


"La Corte abre otra puerta al corralito. Las personas de edad avanzada que aceptaron la pesificación, sin reservas, ahora podrán reclamar"

La corte no solo violó los principios constitucionales, en particular el artículo 14, cuando aceptó la pesificación, sino que ahora 6 años después vuelve sobre el tema tarde y con un enfoque equivocado.
El caso es muy complejo y habría que analizarlo parte por parte. Entre otras cosas porque la corte dividió el tema en dos originalmente y no se si no en más partes. La pesificación en forma global fue justificada para proteger un "bien superior", excusa típica. Las demandas de aquellos que aceptaron la pesificación fueron desestimadas debido a
la "doctrina de los actos propios, por la cual las personas tienen que aceptar las consecuencias de las decisiones que asumieron libremente". Pero no hubo tal libertad. Así como la corte determinó que se debía proteger un "bien superior", las personas fueron compelidas a optar para evitar un "mal mayor". Te abofeteo y te saco 10 pesos o te acuchillo y te saco todo sería la metáfora del caso. La corte asume que si uno acepta la bofetada no tiene derecho a reclamar los 10 pesos. El fondo del asunto es que la corte respondió entonces, como siempre, a las necesidades políticas del gobierno. Ni siquiera a la ley, que es mala, ni siquiera a la Constitución, que no es tan buena.
Hoy, viola el principio constitucional de igualdad ante la ley al establecer un fallo diferenciado para algunos. Me alegro por ellos que son los que más necesitan la devolución del dinero. Pero el fallo impone una discriminación inaceptable.


"No avanzan en los tribunales las causas contra funcionarios. Están demoradas y sin procesamientos"

Más de lo mismo. El poder judicial sometido al poder político no va a procesar a los de su misma calaña. Y antes que empiecen los reclamos, dije misma calaña en el sentido de misma índole, calidad o naturaleza. Son todos empleados públicos, pagados por la riqueza que producimos, no nos proporcionan servicios útiles, se eligen entre ellos mismos y tienen cualidades morales equivalentes. No es un juicio de valor que pueda ser cuestionado, me remito a la definición del diccionario de la real academia española.


"Arrojan una piedra y le fracturan el cráneo a una nena. La chica de 6 años viajaba en un colectivo"

Un poco más de lo mismo. Sufrimos las consecuencias de apoyar a los "más indefensos" sacrificando nuestra seguridad.
Rescato este párrafo: "El coordinador de línea, Carlos Martínez, subrayó que advierten a los choferes para que alerten a la policía sobre sospechosos. 'Cuando ellos nos avisan, llamamos al *288 para que la concesionaria avise a la policía', explicó."
Un procedimiento adecuado para que la policía tome las medidas del caso que deben incluir el papeleo, consulta interdepartamental, disposición de recursos, etc. para llegar al lugar 3 horas después si es que deciden que esto es conveniente. Las piedras se mueven más rápido como se puede ver en este caso.
Un grupo de personas aparentemente asentadas en terrenos fiscales con aparentes intenciones de quedarse, construcciones precarias que claramente no respetan las ordenanzas municipales, disposición de residuos y desechos humanos en contra de la reglamentación sanitaria vigente. Yo creo que es un grupo sospechoso. Si a eso se le suman repetidos incidentes de ataques a vehículos que pasan por la zona, se ven todavía más sospechosos.
Si una piedra saliera de la ventana de nuestra casa y lastimara a alguien, creen que la actitud sería la misma? Es esto la "sociedad más justa" que me vienen prometiendo?


"Kirchner afirmó en referencia a Patti: 'Primero que demuestre que es inocente y después hablamos'"

Kirchner faltó el día que enseñaban el principio de presunción de inocencia. Este principio, en caso que alguien lo desconozca, dice toda persona acusada de un delito debe ser considerada inocente hasta la culminación del proceso. Es un tema que da para mucho pero lo importante es que nuestro sistema jurídico (entre comillas) acepta este principio. Y aunque muchos creen que está garantizado por nuestra Constitución (supuestamente en el artículo 18), ni siquiera se menciona. Sí está en algunos de los tantos convenios, acuerdos y demás yerbas inútiles a las que hemos "adherido constitucionalmente" (más sobre el tema en el futuro). Este gesto de Kirchner no es sorpresa. Todos nuestros gobiernos han apelado a la presunción de culpabilidad. Sin ir muy lejos, Macri acaba de implementar los controles de alcoholemia y en la ley claramente dice que se castiga a quien no prueba su inocencia. No solamente se presume culpabilidad, se pena "sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso" (art 18). Y se aplica a todo, controles de "rutina", impuestos, cumplimiento de reglamentaciones municipales, etc. En todos los casos se presume la culpabilidad y se exige al ciudadano que pruebe su inocencia. Salvo que desde un asentamiento de personas en situación de riesgo social se arroje una piedra a un vehículo que transita por la autopista. En estos casos no se toma acción a menos que exista evidencia del crimen y sus responsables que serán llevados a juicio con todas las garantías del artículo 18.
Cuando aplicar la ley no se ajusta a los intereses políticos o económicos del gobierno, no se hace. Cuando beneficia a los intereses políticos y económicos del gobierno, se aplica con toda su dureza.
Esta es la "sociedad más justa" que nos han prometido.

Un detalle interesante es que la Constitución en su artículo 18 no solo exige que la ley sea anterior al hecho que se juzga. Ya de hecho hubo una violación clara al juzgar hechos prescriptos de acuerdo a la ley del momento del hecho. Y no me malentiendan, no digo que esos crímenes estén bien o que sea razonable la prescripción. Estoy exponiendo lo ridículo de nuestra ley y nuestra Constitución. Concretamente no se pudo haber juzgado crímenes prescriptos porque la Constitución explícitamente lo prohibe. La no prescripción es posterior a los hechos y por lo tanto no es legal su aplicación. Para hacerlo peor, no solo no pueden ser penados por leyes anteriores al hecho, no pueden ser "sacado(s) de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa". Yo me pregunto cuántos jueces hay que hayan sigo designados antes de los hechos, con jurisdicción sobre ellos y que estén entendiendo en estas causas. Realmente está la ley para ser cumplida? Están cumpliendo nuestros funcionarios con su juramento de respetar al Constitución?

No quisiera estar ahí cuando "dios y la patria se lo demande"...

Friday, April 25, 2008

Libertad y responsabilidad

Ante todo pido disculpas por el hiato pero dificultades técnicas impidieron la producción de material para este blog.

Pero por otro lado hemos sido recompensados por nuestros lectores con más visitas y promoción. En las estadísticas encontramos que fuimos referidos por el blog "El mundo desde mis anteojos" (click en el link o para los que prefieran algo menos técnico el URL es http://zermagla.wordpress.com). Se los recomiendo, yo mismo me enganché y al tercer artículo tuve que parar para volver al trabajo. Aunque algunos artículos son un poco personales y no van a tener sentido para quienes no conocen a Bren (yo no la conozco) otros muestran a una persona yendo por la vida y prestando atención a los detalles. Me gusta eso, algo que todos tenemos que recuperar.

Volviendo a nuestra programación habitual.


El Libertarianismo es difícil de entender. Principalmente porque no tenemos el hábito de ser libres y de pensar libremente. Y cuando nos enfrentamos a la idea, nos enfrentamos a la verdadera realidad y es atemorizante. Nos enfrentamos al verdadero significado de la libertad que es la responsabilidad.

Libertad es la habilidad de tomar decisiones, hacer elecciones, optar. Si estoy en una encrucijada y uno de los caminos está bloqueado, no soy libre de elegir que camino tomar.
Pero también estoy condicionado por los resultados para poder elegir. Si tomo el camino equivocado pero sé que en ese caso alguien va a trasladarme al lugar correcto, mi elección no es totalmente libre. No voy a sufrir las consecuencias de mi elección y, no importa cual sea, voy a terminar en el lugar correcto.

Esto es la razón de la complejidad del concepto. Si yo pudiera acceder a recursos ilimitados, inclusive tiempo ilimitado, tendría la posibilidad de tomar cualquier decisión de cualquier manera. No habría nunca consecuencias a mis actos, aún los resultados más atroces se corregirían, siempre podría volver a la situación anterior y rectificar mi decisión. Claro que esta es una situación ideal. No es posible disponer de recursos ilimitados y, aún si uno pudiera llegar a obtener recursos materiales que en la práctica fueran casi como ilimitados, no podemos hacer esto con el tiempo.
Pero esto muestra un aspecto interesante. En la medida que puedo lograr los recursos para minimizar las posibles consecuencias de mis malas elecciones, puedo tomarlas con mayor libertad.
Este método funciona, es buena estrategia. Nosotros partimos de una posición de hombre aislado viviendo en un entorno salvaje en completa libertad. Cada decisión en esa posición define si vamos a estar vivos al día siguiente para tomar otra. No se puede ser más libre que eso aunque el precio de esa libertad es muy alto. Las consecuencias de las malas decisiones son terminales. Asociarse con otro nos permite disponer de más recursos para la recolección o la caza pero a su vez nuestras libertades empiezan a estar restringidas. Las posibilidades para la caza son mejores, podemos decidir atacar presas más grandes, podemos minimizar los riesgos de fallar pero la presa debe ser compartida. El hecho de tener que ceder los resultados de la caza limita nuestra libertad de disponer de ella. Claro que esto se puede ver como el derecho de cada uno a recibir parte de la presa por la cual ha realizado el esfuerzo necesario para cazarla. En forma genérica, uno trabaja para producir riqueza dentro del grupo y por lo tanto adquiere el derecho a parte de esa riqueza.
Aunque las visiones son equivalentes en principio, la del derecho asume que somos puros, equitativos e imbuidos naturalmente de derechos. La otra posición es mucho más real y se ajusta a los principios de economía naturalista. Pudiendo apoderarnos de toda la presa una vez obtenida, lo que nos limita es la necesidad de contar con los recursos que nos dieron buen resultado para la próxima caza. Negarle al otro su parte puede o no resultarnos en esta ocasión pero nos garantiza recursos limitados para la siguiente. Renunciando a parte de nuestra libertad obtenemos mayor seguridad, más recursos y de alguna manera libertades en otros aspectos.

Visto de manera global, de eso se trata la sociedad. Nos unimos para lograr un bienestar común, trabajar menos en lo más básico, asegurarnos la subsistencia, obtener más recursos en menos tiempo, disponer de tiempo libre, garantizar nuestra seguridad, etc. Cada vez que ampliamos nuestra cobertura, restringimos parte de nuestra libertad, asumimos más responsabilidad.
La razón por la que no matamos a un miembro de nuestro grupo social no es porque está mal hacerlo. El primer elemento disuasivo es la consecuencia de nuestra acción. Las personas no se dejan matar normalmente y pueden dañarnos o hasta matarnos en el afán de defenderse. Pero además asumimos la responsabilidad de no hacerlo a cambio de la seguridad que otros del grupo no lo van a hacer y la seguridad que nos da mantener al grupo que nos protege del ataque de otros. De la misma manera asumimos la responsabilidad por la propiedad de los miembros de nuestro grupo a cambio de la seguridad que el grupo le da a la nuestra.

Como ven, este equilibrio es muy fácil de mantener en la medida que la visibilidad de cada individuo sobre el grupo sea buena. Más allá de esa masa crítica, los grupos son difíciles de mantener en orden. No hay forma de evaluar si cada uno está recibiendo lo que corresponde a su aporte ni si se están asumiendo las responsabilidades por los otros. Y si uno del grupo es eliminado, no se siente el impacto de la pérdida de recursos. Nuestra sociedad moderna es así. Es tan grande que nos cuesta tomar conciencia del impacto global de nuestras decisiones porque no es significativo. De la misma manera no sufrimos las consecuencias globales de la pérdida de otros miembros del grupo. Estamos hablando de las consecuencias globales. Obviamente uno sufre las consecuencias directas cuando está involucrado.

El otro aspecto de este problema está en la ecuación económica que nos hace renunciar a nuestras libertades para poder participar de la sociedad. Para que esta ecuación sea de balance positivo, tenemos que recibir a cambio algo que en nuestra percepción sea tan valioso o más que las libertades que renunciamos. Si no lo es, deberíamos recuperar nuestras libertades, de alguna manera optar por salir de la sociedad.
El tamaño de la sociedad y los siglos de sometimiento al gobierno, democrático o no, distorsionó nuestra percepción. La sociedad en sí misma dejó de existir y el gobierno es visto como su representación. Pero no es así. El gobierno no es la sociedad.

Pero cómo llegamos a este extremo donde no renunciamos a nuestras libertades por voluntad propia y conveniencia económica? Cómo llegamos a un punto en que las libertades son tomadas violentamente de nuestras vidas para ponernos en una posición económicamente desventajosa?
Fue fácil hacerlo con una pequeña distorsión de nuestra percepción. No nos quitaron nuestras libertades, nos liberaron de nuestras responsabilidades. El socialismo ofrece eso, una vida protegida, segura, garantizada. Nos quita la responsabilidad de encima, nos quita el peso de esas responsabilidades para que nuestra vida sea más fácil.
No es así. Libertad y responsabilidad son una y la misma cosa. No hay libertad sin responsabilidad. Cada responsabilidad que toman de nuestra vida es una libertad que toman de nuestra vida. Tomar la responsabilidad significa tomar las decisiones por nosotros. Si no tomamos las decisiones nosotros no tenemos la libertad.
Y la razón por la cual nos pone en una situación desventajosa es que cuando nosotros tomamos la decisión libremente, somos responsables por ella y sufrimos las consecuencias. Cuando las toma el gobierno, nos quitan la responsabilidad pero sufrimos las consecuencias igual. Este es el otro aspecto oscuro del socialismo. Los gobiernos son inimputables. Sus miembros son inmunes a las consecuencias de sus decisiones porque todo se paga con pérdida de recursos y ellos no los producen, nosotros lo hacemos. Y son inmunes legalmente porque la ley que ellos mismos escriben les garantizan esa inmunidad, ellos mismos establecieron como principio que las decisiones políticas no pueden ser cuestionadas no importan las consecuencias.

La percepción de no tener responsabilidades es muy fuerte, y voy a volver sobre este tema pronto. No nos preocupa nuestra seguridad porque la ponemos en manos del estado, no nos preocupa nuestra salud porque la ponemos en manos del estado, no nos preocupa nuestro futuro porque lo ponemos en manos del estado, no nos preocupa la educación de nuestros hijos porque la ponemos en manos del estado. Obviamente no yo ni muchos de los que están leyendo esto. Pero esta es la mentalidad imperante en aquellos que no leerían esto. Aún sabiendo que no funciona. Aún sabiendo que históricamente los gobiernos han fracasado en proveernos subsistencia, seguridad, salud y educación.

La idea de tomar las responsabilidades de nuestras vidas es aterradora. Claro que lo es. Y este es el nudo central del problema. La vida es aterradora, la vida es difícil, la vida es complicada, la vida está llena de problemas. Es una secuencia interminable de decisiones que tomar y de consecuencias que pagar. La vida es así. La vida real, la de verdad, es así. Para quienes entendemos esto y vivimos con responsabilidad el sentimiento de terror es peor porque no tenemos la libertad que corresponde a nuestra responsabilidad. Pero vivimos igual. Por muy aterradora que sea la vida, es la vida. Y la vida está llena de recompensas para quién la vive con responsabilidad. Las consecuencias de nuestras decisiones no son siempre malas, muchas de nuestras decisiones nos van a brindar buenas consecuencias, nos van a brindar recompensas. Son tantas y tan valiosas que vale la pena vivir con responsabilidad.

Para poder realizarnos en esta vida, tenemos que recuperar nuestra libertad de tomar las decisiones. Es una vida dura y difícil, seguro que sí. Acaso no lo es ahora para quien tiene la responsabilidad de producir riqueza en un mercado real? Acaso no lo es más cuando tiene que producirla para todos aquellos que no lo hacen? Y es una vida donde algunos van a fracasar. Acaso no fracasan hoy no solo algunos sino muchos?

Es mejor una vida de esclavo confortable? Una vida restringida a los lineamientos de un gobierno a cambio de una subsistencia mínima? Es más libre el que vive del cheque de seguridad social porque tiene la subsistencia garantizada? O termina siendo un esclavo porque no puede moverse de ese lugar, porque no puede dejar de participar de las actividades políticas, porque no puede prosperar de verdad, porque cualquier cosa que haga que lo lleve a una vida de más valor va a terminar privándolo de su cheque?

Y que hay de nosotros, los que producimos? No terminamos siendo esclavos de un sistema que nos garantiza el entorno apto para producir pero que hace todo lo posible para evitarlo? No terminamos siendo esclavos de todos aquellos que están dispuestos a renunciar a una vida de responsabilidad por una subsistencia mínima?

Esto es lo que va a definir nuestro futuro personal y social. No importa desde que punto de vista quieran analizarlo. Para quienes, como yo, entienden la libertad y saben que es la única libertad que existe hay una sola forma de vida posible y la queremos no importa cuanto nos cueste. Para quienes quieren el futuro de la sociedad, qué camino creen que es el mejor? el que sigue siendo económicamente conveniente para quién vive de la seguridad social o el que es económicamente conveniente para quien produce? Quién en su sano juicio cree que incentivando la vida fácil de subsistencia mínima y castigando a quien produce va a incrementar la fuerza productiva y reducir la carga social? No es ni siquiera matemáticamente posible tal ecuación. Y si soportan esta posición para "engrandecer" la nación, no están haciendo todo lo contrario?

Hay una sola libertad y yo quiero la mía.


Curiosamente mientras terminaba este artículo, y pido disculpas por la demora pero algunos problemas técnicos me demoraron este fin de semana, miré por arriba el diario de hoy y la presidente dijo "Es hora de ser más solidarios y de redistribuir la riqueza". Viene al caso de esta nota porque el concepto de solidaridad tiene que ver con la libertad. Solidaridad es dar voluntariamente. Redistribuir riqueza a través de confiscación impositiva no es solidaridad. Y, como comentario adicional no relacionado con este artículo en particular, no recuerdo a nuestros políticos siendo solidarios. Tengan en cuenta que nada de la riqueza que poseen proviene de su trabajo ya que su trabajo no produce. Ser solidario con la riqueza ajena no es verdadera solidaridad.
También dijo "Yo me dirijo a esos argentinos, a los que más se han beneficiado con estas políticas, que miren este país y todo lo que falta." Es obvio que cuando dice "esos argentinos" se refiere a los productores. Los productores nunca se benefician de las políticas del estado. En el mejor de los casos se les permite sufrir menos daño y esto es considerado un beneficio. Yo me dirigiría a "esos argentinos", "los que más se han beneficiado con estas políticas" que son los que no tuvieron que arremangarse para producir en un mercado real y que sin embargo han subsistido gracias a la "solidaridad" del estado recibiendo el cheque o "trabajando" para él. Yo les diría que miren este país y todo lo que tiene y que consideren que no creció naturalmente de la tierra. Todo lo que tiene este país fue producido con trabajo y debe ser mantenido con trabajo. Deberían sentirse agradecidos hacia quienes lo han hecho y asumir la responsabilidad que les corresponde.
Y respecto a la frase "Paradójicamente, los sectores más pobres, aquellos que tendrían toda la razón de exhibir un puño cerrado o un gesto crispado,...", no son los más pobres de los que está hablando. Los que tienen razón de exhibir un puño cerrado son los pobres que están subsistiendo de su esfuerzo en zonas donde la regulación del gobierno no ha permitido el progreso y los que producen y sufren la confiscación impositiva. Toda esa riqueza confiscada en pos de una "solidaridad compulsiva" no va hacia los verdaderos pobres. Va hacia los "pobres urbanos", los pobres que tienen garantizada la subsistencia mínima (y mucho más que eso) y tienen valor político.
Nosotros somos solidarios. Las sociedades humanas han sido solidarias siempre. No hay razón por la cual vayan a dejar de serlo. Seguramente habrá alguien que no lo es y quizás muchos no lo sean. Globalmente la sociedad sí lo es.
Pero si la solidaridad se deja en nuestras manos se van a encontrar que no somos estúpidos. Puedo darle algo al que está pidiendo en la esquina hoy, quizás mañana o pasado. Dos meses después de ver al mismo en la esquina, tomando cerveza, fumando y pidiendo, seguramente no voy a tener el mismo sentimiento solidario. Y si mi solidaridad empieza a costarme la mitad de mi riqueza, voy a empezar a considerar seriamente una nueva estrategia de vida.
La solidaridad no existe a menos que sea voluntaria. El sistema socialista nos volvió menos solidarios al tomar nuestra riqueza y practicar su propia forma de "solidaridad por conveniencia política". Ahora cuando nos enfrentamos al verdadero necesitado nos negamos a ayudar porque no tenemos los recursos y, después de todo, "ya dimos". La solidaridad no existe si no es voluntaria y no hay libertad y responsabilidad de ambas partes. Quien recibe debe recibir con libertad y ser responsable por lo que recibe. Qué clase de solidaridad es cuando quien recibe lo considera un derecho divino? Ni hablar de quien da a punta de pistola?
La presidente no pudo haber elegido una peor palabra para este caso.

Thursday, April 24, 2008

Liberty Radio Underground Episodio 16

Última entrega de Liberty Radio Underground acerca de moneda y banca. En este artículo se explica como se repiten los ciclos de bonanza y recesión ocasionados por la inflación monetaria.

Si no leyeron los tres anteriores, les recomiendo que vuelvan atrás y empiecen desde el Episodio 13. Los pueden acceder a través de la lista que está a un costado.

Recuerden que pueden escuchar el programa original en Inglés a través del link que se encuentra al costado de este blog o accediendo a http://www.libertyradiounderground.com.



Las altas y bajas de la economía son provocadas no por las fuerzas misteriosas del sistema capitalista sino por la intervención del gobierno en ese sistema. Murray N. Rothbard.

Esta es la última de las cuatro partes de esta serie dedicada a la banca, el dinero y la economía.

Es comunmente aceptado que la economía pasa por ciclos regulares de muy buenos tiempos seguidos de muy malos tiempos. Las altas y bajas de la economía. Sin embargo no hay nada inherente al capitalismo que pudiera causar este fenómeno. De hecho, si lo pensamos lógicamente, el capitalismo funciona de la forma totalmente opuesta. Los hombres de negocios más exitosos son aquellos que pueden predecir y anticipar las condiciones del mercado y cambiar para ponerse en una posición desde la cual poder tomar ventaja de estas condiciones. Ellos son expertos en analizar la economía. Sin embargo, cuando la economía pasa por una recesión, aún los más exitosos son incapaces de tener éxito.

Cómo puede ser que todos estos expertos cometan estos errores y aparentemente pierdan su habilidad de analizar las condiciones del mercado al mismo tiempo. Esto es porque tienen que lidiar con una variable que está fuera del mercado libre y es totalmente impredecible, la intervención del gobierno.

Todos nosotros contamos con los precios para que nos ayuden en nuestras decisiones económicas. Decidimos cuando algo es una buena inversión o cuando algo es muy costoso basado en su precio. La razón por la cual los sistemas de planeamiento central no pueden tener éxito es que no hay precios, en consecuencia los que están a cargo no pueden evaluar de que manera utilizar los recursos. No saben que es lo que la gente necesita, que productos o servicios valoran más que otros, porque no hay precios que se los digan. Por ejemplo, en la antigua Unión Soviética donde el gobierno estaba a cargo de todo y los productos no tenían precio, los encargados del planeamiento central se guiaban por catálogos de venta por correo de países occidentales para tener una idea de los precios de los productos.

Como los emprendedores tienen que satisfacer los deseos de los consumidores, se basan en los precios para saber que producir. Por ejemplo, si dos productos tienen el mismo costo de producción pero los consumidores están dispuestos a pagar más por uno de ellos, significa que ese producto es más valioso para los consumidores que el otro producto. Por lo tanto, es conveniente aplicar más recursos a la producción del producto más valioso. Si los precios cambian, porque los consumidores necesitan más el otro producto y están dispuestos a pagar más por él, el precio va a subir indicándole al productor que es más conveniente cambiar su distribución de recursos.

Pero que pasa cuando el incremento del precio no es una indicación de demanda del mercado, de preferencia del consumidor, sino de inflación monetaria. Para ser claro, todo se va al demonio. La inflación monetaria genera la parte alta del ciclo de altas y bajas. A medida que la gente recibe más dinero, lo gasta estimulando la economía. Esta estimulación, sin embargo, es de corto plazo y una ilusión. Es como un adicto tomando una dosis. Todo es maravilloso pero solo una mentira.

Veamos el reciente florecimiento del mercado inmobiliario para entender esto. Tengan en cuenta que estoy escribiendo esto en Abril del año 2008. El alza del mercado inmobiliario fue creada por el fácil acceso al crédito bancario y bajas tasas de interés deprimidas artificialmente. Básicamente, si sus corazones están latiendo y pueden llegar hasta el banco, son buenos candidatos para recibir un crédito inmobiliario. Como vimos en un episodio anterior, esto es causa de inflación monetaria porque el dinero que el banco presta de esta manera es creado de la nada. A medida que más y más gente recibe grandes hipotecas, el precio de las propiedades sube debido al incremento de la demanda. Adicionalmente, los precios de los materiales para construirlas también suben debido a la demanda. Los stocks de constructores y de vendedores de los materiales también suben. Literalmente todo lo que está relacionado con la construcción incrementa su precio.

Eventualmente, los bancos se empiezan a poner nerviosos por hacer tantos préstamos inseguros a personas con crédito cuestionable. Y la burbuja revienta. De repente, como el estímulo económico fue removido, la demanda cae y ahora vemos los resultados donde los precios de las propiedades han caído en algunos lugares un 30 o 40% mientras que sus propietarios están pagando hipotecas basadas en los precios fijados durante el alza del mercado cuando las adquirieron.

El boom inmobiliario es un ejemplo de mala inversión, uno de los resultados de la inflación. La gente ve los precios de las propiedades subir y entran al mercado pensando que la tendencia va a seguir para siempre o al menos hasta que puedan hacer una diferencia. No se dan cuenta que los precios no suben no por las condiciones del mercado sino por la inflación monetaria.

El mercado libre, por otro lado, se regula solo. La parte baja del ciclo, la etapa recesiva, es la manera en que el mercado elimina la distorsión causada por la inflación, es la purga de las malas inversiones. La gente pierde sus propiedades porque no puede pagar las hipotecas, los trabajadores pierden sus trabajos porque sus servicios no son requeridos, los negocios quiebran porque invirtieron en bienes de capital que no son necesarios, etc. Esto es doloroso pero es necesario para poner a la economía de vuelta en sus carriles. Sin embargo, no es así como ocurre. En lugar de dejar al mercado purgarse del desperdicio causado por la parte alta del ciclo, el gobierno va a intervenir y tratar de corregirlo. Cómo va a hacerlo? De la única manera que puede, con inflación fiscal y monetaria. Pero, no fue así como terminamos en esta situación para empezar? Sí, así es. Y así es como el ciclo de altas y bajas continúa. La inflación va a ocasionar una alta en algún lugar de la economía, las cosas van a ser muy buenas por un tiempo, entonces todo va a empezar a caer y el gobierno va a incrementar el flujo de dinero causando otra alta en la economía. Y habrá otra caída y el ciclo continuará. El problema es que las fases altas se hacen más cortas y las fases bajas empeoran.

Si volvemos a la analogía del adicto, la economía desarrolla una tolerancia a la inflación. Un adicto puede desarrollar una tolerancia a su adicción, va a requerir mayores dosis de la droga para obtener el mismo efecto. Éste no dura tanto y la vuelta a la sobriedad se torna intolerable. Es lo mismo con la inflación. A medida que pasa el tiempo, la economía necesita mayores niveles de inflación para que haya algún efecto. Las fases altas no son tan duraderas ni tan intensas y las recesiones se vuelven peores y más largas.

El mercado libre no es perfecto y está sujeto a fluctuaciones. Sin embargo las fluctuaciones de la economía en un mercado libre dan a la gente la oportunidad de generar negocios analizando y aprovechando los cambios de las condiciones del mercado. Los ciclos de altas y bajas, por otro lado, lastiman a todos. Estimulan el gasto innecesario durante las fases altas y destruye la riqueza en las bajas.

En este episodio usé la analogía del adicto para describir los efectos de la inflación monetaria en la economía. Si el adicto no se deshace de su hábito, sabemos como va a terminar. Para deshacernos del hábito de la inflación tenemos que sacar al gobierno del control de la economía. Quitarle los instrumentos que le permiten provocar inflación.

Seguramente esto les resultará conocido a cualquiera que tenga más de 6 años. Pero sobre todo a aquellos que vivieron media docena o más de estos ciclos. Y estamos en la pendiente descendente del ciclo actual.

Wednesday, April 23, 2008

Retenciones y pochoclo - Más coherencia impositiva

El otro día pensaba en las retenciones y las razones para ellas. Todo esto me surgió de escuchar a la gente decir que las retenciones se justifican porque si los productores pudieran tener ese dinero en sus manos se lo meterían en el bolsillo. Qué crueldad! Qué arrogancia! Pretender guardarse en el bolsillo el fruto de su trabajo. Esta gente es pura maldad. Dejando de lado la ironía, la idea es realmente ridícula. Si bien no todos los productores agropecuarios son expertos en temas de negocios y economía, todos son en el fondo hombres y mujeres de negocios. Deberían haber nacido ayer para saber que guardarse la plata en el bolsillo es perderla. Como hemos visto en artículos anteriores, la inflación monetaria le va sacando valor no importa cuán apretados guarden los billetes.

Pero entonces entendí que la expresión "metérsela en el bolsillo" no era más que una figura alegórica. El verdadero problema es que si no se les retuviera el dinero anticipadamente, los productores no lo traerían al país al concretar la venta. Otra vez, qué crueldad, qué arrogancia, pretender hacer con su dinero lo que se les da la gana. Sigo con las ironías pero ténganme paciencia porque se va a poner divertido.

Voy a ponerme serio por un párrafo. Es muy cierto o relativamente cierto que los productores podrían preferir mantener su dinero fuera de la Argentina. Obviamente solo una parte de él a menos que tomen la decisión de abandonar su actividad productiva y vivir de los millones acumulados en cuentas suizas. Curiosamente las únicas que se encuentran siempre pertenecen a políticos que ocuparon cargos electivos en algún momento. Estadísticamente uno pensaría que habiendo muchos más productores agropecuarios que políticos que hayan alcanzado cargos electivos, sería más común que aparecieran cuentas de los primeros. Pero dije que me iba a enseriar por un párrafo así que dejemos la ironía de lado. Si nos remitimos a los conceptos de la economía naturalista, el productor, enfrentado al problema de hacer algo con su dinero, va a tomar aquella decisión que le resulte económicamente más redituable. Sin duda, con la expectativa de lograr resultados en la próxima campaña, su primera opción va a ser reinvertir gran parte de ese dinero en cubrir los costos de esa campaña. Teniendo en cuenta que es una actividad agropecuaria, y como tal directamente ligada al terreno donde se produce, y que el terreno no se puede trasladar a otras jurisdicciones, es razonable pensar que ese dinero va a volver al lugar donde se realiza dicha actividad. Parece una aclaración estúpida pero percibo que existe en la mayoría de la población el concepto que el campo produce naturalmente y que los propietarios venden lo producido sin más complicación que levantarlo del piso. El viejo chiste de "tirás un pucho y crece una planta de tabaco". Bueno, tengo que aclararles que no es así. Lamentablemente este artículo no da para explicar en detalle todos los aspectos de la actividad agropecuaria, así que les recomiendo un poco de dedicación y que, con Google como su amigo, investiguen el tema.

Pero aún con una parte del dinero volviendo, eso nos deja con la ganancia afuera. Otra vez, el productor se enfrenta a la disyuntiva, qué hacer? Volverlo al país o colocarlo en otro lado? Cuál es la decisión económicamente más conveniente?

El gobierno obviamente piensa que es más conveniente colocarlo en otro lado. Si fuera más conveniente traerlo al país no sería necesaria la retención. Asumamos que el gobierno no hace cosas sin sentido. Me salió la ironía otra vez pero en este caso es así, el gobierno sabe que es más conveniente colocar el dinero en otro lado y por eso busca la manera de evitarlo.

Y creo que esa es la palabra clave, evitarlo, impedirlo, bloquearlo, retenerlo. Todas palabras con connotaciones negativas porque implican fuerza tirando o empujando. El gobierno hace fuerza para controlar algo que debería estar fuera de su control porque no le pertenece. Si no remitimos otra vez a los conceptos de la economía naturalista, sería mucho más positivo ayudarlo a volver, estimularlo, incentivarlo, invitarlo. De manera que quién tiene el control lo dirija hacia acá voluntariamente, que lo haga porque su decisión económicamente redituable es traerlo. Se lograría el efecto deseado con libertad.

El gobierno sin embargo hace todo lo contrario. Crea un entorno en el que nadie quiere tener dinero. Nosotros lo tenemos porque no hay más remedio. Tenemos que pagar gastos e impuestos porque estamos acá. Pero quién quiere llevar su dinero a donde los eventos del 2002 son comunes, ocurren con cierta frecuencia, donde el dinero es castigado con inflación monetaria, donde el 50% de la riqueza generada pasa a manos del estado, donde no hay estabilidad jurídica, donde no hay un mercado libre, donde los productores tienen que someterse a presiones políticas. Obviamente nadie. Y si bien este problema es común en casi todos los países en mayo o menor medida, aquellos que donde es en menor medida son muchísimo más atractivos que los otros.

En una metáfora simple, si tengo que elegir entre entrar en una habitación donde me van a pegar con un garrote y otra donde me van a dar un cachetazo, la elección es simple. Para evitar que pueda elegir, me pegan el garrotazo antes de que salga.

Pero no era este el tema para hoy. Pensaba en esto cuando fui al cine y de repente se me desencadenó una serie de ideas relacionadas al conectar agro y cine. Agro, granos, maíz pizingallo, pochoclo. Eso y una persona frente a mí en a cola con un balde (literalmente) lleno del susodicho pochoclo.

Nunca compro pochoclo en el cine. Uno de esos baldes cuesta más de 10 pesos y, los que han hecho pochoclo los saben, se puede preparar con un puñado de maíz que cuesta centavos comprado en el supermercado. En las cantidades que se compran para vender en el cine cuesta mucho menos que eso. Seguramente hay valor agregado incluido el sueldo de la persona que atiende el puesto pero, al menos en mi ecuación económica, no recibo el valor que estoy pagando.

Pero el obsceno tamaño del balde no fue lo que más me llamó la atención. Fue un texto impreso en el balde que dice "Hecho bajo licencia de xxxxxx". No voy a mencionar a "xxxxxx", no viene al caso, no es solo una empresa y el nombre no les va a decir nada. Pueden ir y verificarlo en el balde de su cine más cercano.

Volviendo a la historia, obviamente me sorprendió que el pochoclo hubiera sido hecho con licencia. Seguramente debía haber una razón.

Así que me puse a investigar pochoclo. El nombre de la empresa no me llevó a ningún lado pero hacia el fin de la historia se van a imaginar a quién pertenece. Al menos yo me hice una imagen muy clara. De pochoclos con licencia encontré dos casos posibles. Uno de ellos es pochoclo gourmet. Créanlo o no, existe el pochoclo gourmet y hay más de una empresa dedicada a ello. Son pochoclos con sabores muy variados y con diferentes presentaciones. La licencia, según uno de ellos, es en realidad una franquicia para formar parte de la cadena. De otros no pude encontrar información sobre licencias y como los nombres no coincidían con el de la dichosa "xxxxxx" llegué a la conclusión que no era el caso. De todas maneras volví a las fuentes y confirmé que el pochoclo del cine es blanco color pochoclo y sabor pochoclo. Definitivamente, una falsa pista.

El otro caso de pochoclo con licencia lo encontré en paquetes de pochoclo para microonda. Sospechoso porque no sé que clase de proceso especial puede tener pero parece que sí lo tiene. Tengo que volver sobre este tema pero mientras tanto decidí ir de vuelta a las fuentes e investigar. Pero no, definitivamente no usan pochoclo para microonda.

Ya en este punto decidí cambiar de rumbo. Si no podía encontrar las razones por ahí, tenía que buscar que es lo que tiene ese pochoclo que requiere una licencia. Si bien no soy un experto, he preparado pochoclo en casa, muchas veces. Fui a recabar más información sobre la técnica de los expertos en producirlo en cantidades aptas para la venta. Concretamente, el pochoclero del parque. Me sorprendió ver que sus métodos apenas diferían del mío y que toda la tecnología industrial involucrada es una cacerola con un mezclador automático. Básicamente un brazo que gira dentro de la cacerola. Mi memoria ya no es buena pero me parece recordar que los pochocleros del parque han usado el mismo método desde que yo era un niño. Y déjenme decirles que no ha sido ayer.

No pude más que concluir que en el proceso del pochoclo del cine debía haber un sistema mucho más sofisticado para que justifique una licencia. Así que, una vez más, me dirigí a las fuentes con mis nuevos conocimientos para evaluar el "misterioso sistema de hacer pochoclo que justifica una licencia para hacerlo". Así como suena lo terminé bautizando al mejor estilo Monty Python.

De vuelta quiero aclarar que no soy un experto en la materia. De mi observación puedo decirles que la cacerola utilizada es exactamente igual a la del pochoclero del parque. Quizás la decoración exterior es más vistosa, el tamaño más grande y a higiene un poco más cuidada. Pero a los efectos prácticos no noté diferencia. La empleada tomó de una bolsa enorme (lo que confirma mis sospechas que compran maíz en grandes cantidades) una taza de maíz. La colocó en la cacerola. Agregó un líquido que, a mi entender, era aceite y un polvo que tenía toda la apariencia de azúcar. Más tarde pude obtener más información de gente que ha probado pochoclo del cine y es una opinión generalizada que son esos dos componentes. Una vez colocados los ingredientes, encendió el calentador y el brazo giratorio y en algunos segundos empezó a saltar pochoclo. Me preocupa estar publicando este comentario porque si este es un "misterioso sistema de hacer pochoclo que justifica una licencia para hacerlo" debo estar revelando secretos industriales protegidos por la ley y eso me puede acarrear serias consecuencias. Pero es mi deber ante todo legar al fondo del asunto.

Y porqué? Porque se me ocurrió que el cine es un emprendimiento comercial que tiene poco costo material involucrado. Posiblemente de la entrada un porcentaje importante sea el pago por la película que no es material y, en casi todas las películas, se paga a una empresa fuera del país. Estamos hablando de dinero que sale del país y seguramente el gobierno tomará los recaudos necesarios para que dejen lo que corresponda antes de salir. Y que no salga más de lo debido. Considerando que es u emprendimiento de bajo costo material, la ganancia debe ser alta en proporción y eso debe reflejarse en un alto pago de impuestos.

Entonces me tengo que preguntar si fuera posible encontrar una ecuación similar pero que de alguna forma me permitiera enviar el dinero fuera del país sin sufrir la imposición. Digamos que encuentro un proceso que involucre muy poco costo material pero que me permitiera incluir un "costo" ficticio que tuviera que pagar al exterior pero que fuera menos lesivo en términos de impuestos. Me compensaría esto por el resto de la operación? Si fuera algo con un costo material muy muy barato como si dijéramos maíz por ejemplo y un costo adiciona por una licencia para un "misterioso sistema de hacer pochoclo que justifica una licencia para hacerlo" que tuviera una posición impositiva ventajosa comparada con el mismo importe pero contabilizado como ganancia bruta. Funcionaría?

Pero no, esto no puede ser real. Tiene que ser mi imaginación, la película que fui a ver o un empacho de pochoclo. Nuestro gobierno está dispuesto a violar principios constitucionales y libertades civiles para mantener el dinero en el país. No puede ser que alguien esté haciendo esto impunemente. Tengo que estar equivocado.

Así es que terminé yendo a la cama con estas dos imágenes rondándome la cabeza. Los argentinos que producen con su trabajo son saqueados preventivamente para proteger el "derecho social a mantener el dinero en el país". Un extranjero que maneja un negocio muy redituable en nuestro país envía dinero a una empresa en el exterior en pago de una licencia de un "misterioso sistema de hacer pochoclo que justifica una licencia para hacerlo".

Seguramente estoy equivocado... o vamos a terminar pagando una licencia para usar la "máquina que hace ping!".

Coherencia impositiva - El IVA

El IVA es uno de los más astutos impuestos que se han creado. El nombre mismo es una genialidad. IVA es Impuesto al Valor Agregado. Unos supone que lo que se grava es el valor agregado y la forma en que se recauda apunta a eso, se calcula sobre el valor agregado. Pero en realidad es un impuesto DIRECTO al consumo.

Vamos a aclarar algo. Todos los impuestos son al consumo menos aquellos sobre la posesión de bienes. Ninguna empresa paga impuestos de su bolsillo. Los impuestos son calculados como parte del costo operativo y la rentabilidad de cualquier emprendimiento económico se evalúa con los impuestos como costo. El impuesto a las ganancias es un costo proporcional a la ganancia. Y todos los costos los termina pagando el consumidor. El único que paga impuesto a las ganancias de su bolsillo es el que vive de su trabajo.
Esto de calcular el impuesto como un costo les puede parecer horroroso. Una evidencia de la maldad de las empresas que, en vez de asumir su responsabilidad y pagar sus impuestos, los suman al costo. Sáquense esa idea de la cabeza, es absurda. No hay manera de producir si no se hacen las cuentas de esta manera. Los emprendimientos productivos tienen que ser económicamente viables y sustentables en el tiempo. Imagínense una caja registradora donde se pone el dinero de las ventas y se saca para pagar costos e impuestos. Cualquiera que saque más de lo que pone va a estar fuera del negocio tarde o temprano. Considerar los impuestos como costo o no es irrelevante. Los emprendimientos que no dan un balance positivo dejan de funcionar y la única manera de que eso no pase es que el dinero del costo y de los impuestos se saque de lo que ingresa por la venta y eso incide en el precio, es el dinero que pagamos como precio.

Pero mientras impuestos como ganancias llegan al precio de manera indirecta, el IVA es un impuesto que se aplica directamente sobre el precio final al consumidor. Es el consumidor quién termina pagando el IVA.

Para entenderlo hay que ir al fondo de su historia. El IVA fue creado por un economista alemán en el siglo 18 que buscaba una manera de aplicar un impuesto a la venta que no afectara los costos de producción pero que pudiera ser recolectado a lo largo de la cadena productiva. La razón de esto es que si se impone el impuesto sobre la venta, los puntos de recolección son muchísimos y requieren un control muy amplio. En la medida que el impuesto se recolecta a lo largo de la cadena productiva, se recibe anticipado al hecho de la venta y de un menor número de puntos de recolección, facilitando el control. Además crea la ilusión que realmente es el valor agregado lo que se grava, haciéndolo más aceptable para el consumidor a pesar que los está viendo en su factura. No más en nuestro país, y esto es parte de la maldad del impuesto, no lo vemos en nuestra factura. Si leen cuidadosamente la reglamentación, no lo dice explícitamente pero se infiere que no está permitido realizar la discriminación del IVA en facturas a consumidores finales. Pero puedo asegurarles que el impuesto está ahí.

Veamos como funciona.

Digamos que un productor de materias primas vende 100 pesos de su producto. Al venderlo, calcula un 21% sobre este valor y recibe 121 en pago. En su factura discrimina el impuesto para el comprador. Al final de cada período, deposita esos 21 pesos para el estado. Voy a asumir para este caso que este productor es muy primario y no tiene otros costos. Recolecta materia prima y vende a 100 pesos, este es su proceso económico sin el impuesto.

El que compró la materia prima la procesa y la vende a 150 pesos. En esta transferencia calcula un 21% sobre los 150 pesos, 31.50, y lo incluye discriminado en su factura de venta. Al final del período, deposita el importe recaudado por IVA (los 31.50) descontando los 21 pesos que ya pagó al productor de la materia prima. O sea, deposita 10.50. En el balance neto, compró materia prima por100, la procesó en un producto y la vendió a 150. El IVA no afectó su estructura de costos.

Siguiendo en la cadena, el comprador del producto lo empaqueta y distribuye a 180 pesos. Él también calcula el 21% sobre su precio de venta, 37.80, y lo discrimina en la factura de venta. El proceso se repite, deposita solo 6.30 porque recupera el impuesto que ya pagó y su estructura de costos no se altera por el impuesto.

Y terminando en el punto de venta al público, el negocio que compró a 180 termina vendiendo a 200 que incluyendo el IVA se convierten en 242 pesos. Pero en esta factura de venta no está discriminado el impuesto. Al final del período, deposita 4.20. Los 42 recaudados en la venta menos los 37.80 que recupera del impuesto pagado anteriormente.

No importa como lo veamos, el precio final del producto es 200 pesos. Ya sea que descontemos el impuesto final o recorramos toda la cadena productiva sin considerar el impuesto, el precio final del producto es 200 pesos. En la forma que se nos "vende" el impuesto, todos los empresarios involucrados en la cadena pagaron su parte. Pero no es cierto, nosotros pagamos los 42 pesos. Los empresarios solo nos financiaron a cuenta de la venta. Los 42 pesos que pagamos son la suma de los 21 del productor de materia prima, los 10.50 del que la procesó, los 6.30 del que empaquetó y distribuyó y los 4.20 del que hizo la venta final. Es obvio de donde sale el dinero finalmente considerando que el impuesto no afectó la ecuación de costos de ninguno. Afectó el precio que nosotros pagamos.

Esto es importante para aquellos que creen que los impuestos los pagan los que más tienen para que el estado "ayude" a los que menos tienen. Es una mentira. Los impuestos los pagan los que consumen y consumimos todos. En proporción, el impuesto a la venta afecta más a quién tiene menos recursos. Aunque el porcentaje es el mismo para todos, el impacto en dinero representa una mayor proporción del ingreso para el que gana menos. Y considerando lo que hablaba ayer sobre la desigualdad generada por la intervención del estado, el impuesto afecta todavía más a aquellos que pagan precios más altos de lo que deberían.

Consideren que son afortunados y no pagan impuesto a las "ganancias". Estoy hablando de gente que recibe un sueldo por el trabajo que hace, no es ganancia. En este caso pueden creer que no pagan impuestos pero la realidad que, en la medida que gasten sus sueldos, un 17% van a pagarlo en impuesto. De cada peso que gasten un 17% en promedio lo recibe el estado o ya lo recibió en forma anticipada. En comparación, los que están en la escala más baja del impuesto a las ganancias tributan algo más de un 7% de su salario.

Visto desde una perspectiva económica naturalista porque a veces es difícil darse cuenta viendo números, esto significa que por el solo hecho de estar obligados a consumir para sobrevivir trabajamos casi un día de cada semana para pagar el IVA. Si trabajan 5 días a la semana, 9 horas al día, 7 horas y media del Viernes trabajan para pagar el IVA. Qué tanto les duele visto así?

Si suman otros impuestos van a notar cuanto más son esclavizados. Cada por ciento de sus salarios que se va en impuestos es más tiempo dedicado a trabajar que no les rinde beneficios a ustedes. Porque los que trabajamos de verdad, en empleos de verdad, creando productos y servicios con valor en el mercado, no recibimos los beneficios del estado. Ninguno.

Y no se dejen engañar por las reducciones de impuestos con que nos conforman cada tanto. No hay tal cosa. Matemáticamente es claro que los impuestos no se reducen. Si la cantidad de riqueza es la misma pero los gastos del estado se incrementan, los impuestos no se redujeron. Si nos reducen el impuesto a las ganancias modificando la escala para que quienes "más ganan más paguen", o sea las grandes corporaciones, eventualmente esos impuestos se reflejan en los precios. Pagamos menos por ganancias y pagamos más en los negocios. Es lo mismo con los productos con el IVA reducido. Siempre el dinero que dejamos de pagar de un lado se paga de otro. Es matemáticamente imposible que nosotros, los que producimos la riqueza real, dejemos de entregar parte de ella mientras el gobierno dispone de más para dilapidar. De donde sale esa riqueza extra?

Por eso la posición libertaria al respecto es que se deben eliminar todos los impuestos a cambio de tasas de servicio. Tenemos que pagar las tasas por los servicios que recibimos y si no recibimos los servicios no pagamos las tasas. El gobierno tiene que retirarse de todos los espacios donde no son necesarios sus servicios y donde no son deseados. Los programas sociales que maladministra, la salud, la educación, la seguridad, los servicios. El gobierno tiene que ser reducido al ámbito de la administración de la república, la res publica, las cosas públicas. Y tenemos que decidir con criterio que es lo que cabe ahí. Nuestra Constitución debería ser clara al respecto. Ya vimos que la ecuación es simple. No podemos crear más riqueza de la que creamos, si pudieramos lo haríamos. La riqueza es limitada por definición, si fuera ilimitada no sería riqueza. Cuánta de esta riqueza estamos dispuestos a invertir en tener socialismo? No sería más razonable imponer por ley que nuestro gobierno se mantiene con un x% de esa riqueza? No sería razonable que ese x% fuera único y de un solo dígito? No sería razonable que nuestro gobierno, nuestro empleado, el que supuestamente está a nuestro servicio, se limite y ajuste a un presupuesto como nosotros lo hacemos? No es razonable que nuestro gobierno sea tan pobre o tan rico como nosotros mismos?

Si el impuesto fuera más simple y limitado más gente lo pagaría con gusto, menos gente debería desperdiciar su vida en trabajos que no producen riqueza moviendo papeles, menos gente sentiría la desigualdad creada por los impuestos contradictorios e inequitativos, más fácil sería controlar y exigir al gobierno el cumplimiento de sus obligaciones porque estas tendrían objetivos concretos y medibles.
Si logramos esto no importa que tengamos un mal presidente de vez en cuando, no importa que aparezca un corrupto aquí o allá. No importa tanto porque no van a tener más el poder de afectar nuestras vidas.

Si no por la libertad, piensen que clase de vida podrían tener hoy si por cada 100 pesos en sus bolsillos pudieran adquirir productos y servicios por 120. Solamente no pagando más el IVA.

Liberty Radio Underground Episodio 15

La tercera entrega de Liberty Radio Underground acerca de moneda y banca. En este artículo se explica como funciona la inflación, la diferencia entre inflación monetaria e inflación de precios por condiciones de mercado, como afecta la inflación nuestras vidas, como se beneficia el gobierno de la inflación.


Recuerden que pueden escuchar el programa original en Inglés a través del link que se encuentra al costado de este blog o accediendo a http://www.libertyradiounderground.com.

La inflación es una clase de impuesto que puede ser aplicada sin necesidad de legislación.
Milton Friedman

Este es el tercero de cuatro episodios acerca de dinero y economía. Cuando la mayoría de la gente se refiere a inflación, se refieren a inflación de precios o el incremento de precios de los bienes y servicios. Esta definición de la inflación es inadecuada y engañosa. La inflación se refiere en realidad a inflación monetaria, esto es un incremento en el dinero circulante y el crédito disponible.
Aunque los políticos no lo quieren admitir, mientras que la oferta y la demanda pueden ocasionar la inflación de precios de bienes o servicios específicos, un incremento generalizado de precios es consecuencia de inflación monetaria. Mientras los políticos intentan culpar por la inflación a los capitalistas ambiciosos, sindicalistas (que no pueden tener un impacto en los salarios, pero eso es tema de otro episodio), países de la OPEP o fuerzas extrañas y misteriosas, son sus políticas fiscales y monetarias las verdaderas culpables.
Uno de los más fuertes argumentos para la moneda respaldada por valor real es que restringe el poder del gobierno para incrementar el suministro de dinero. Usualmente el valor utilizado para respaldar moneda fueron los metales preciosos, generalmente oro y plata. Bajo este sistema, las monedas eran fabricadas directamente con estos metales y el papel moneda era canjeado directamente por su equivalente en metálico. Bajo el sistema actual, la moneda es de curso legal lo que significa que no está respaldada por valor real pero que debe ser aceptada por directiva del gobierno. De ahí el nombre de "curso legal", que dice que esta moneda es un valor legal. Esta denominación puede cambiar de un país a otro pero su significado es el mismo, moneda impuesta por decisión del gobierno. El autor, Citizen X, se refiere a "fiat currency" o "fiat money". La palabra fiat proviene del Latín y significa una orden o decreto arbitrario.
Podemos ver fácilmente como la moneda respaldada por valor real puede restringir al gobierno de alterar el suministro de dinero a su voluntad. Si la moneda estuviera respaldada por valor, el gobierno o el banco central (la reserva federal en el caso de los Estados Unidos) caería en default si no pudiera responder en valor real por todo el dinero circulante. La moneda de curso real elimina este control sobre la inflación de manera que el gobierno puede imprimir dinero a su placer.

La moneda de curso legal le permite al gobierno moverse con libertad más allá de sus posibilidades en términos de recursos. Se han preguntado alguna vez como puede financiar su déficit masivo? Una de las formas es tomar prestado dinero del mercado, individuos, corporaciones o países, mediante la venta de bonos o notas del tesoro. La otra manera es tomar el dinero del banco central vendiéndole a él estos instrumentos. Pero de donde consigue el banco central este dinero? Lo imprime o, en nuestro mundo moderno, pone los números en las cuentas de los bancos del tesoro. Esto crea inflación monetaria, este dinero nunca había existido antes. En consecuencia, la cantidad de dinero en circulación se incrementa.
Es importante aclarar que el autor se refiere específicamente a la reserva federal. En otros países, hay una división entre el banco central y la autoridad a cargo de la emisión de dinero. Conceptualmente es lo mismo, en vez de emitir bonos y entregarlos a alguien a cambio de dinero que se debe emitir, se emite directamente el dinero.

El otro método para incrementar el dinero circulante es fijar tasas de interés por debajo de los valores determinados naturalmente por el mercado. Como hablamos en el episodio 14, debido al sistema de banca de reserva fraccionaria cada préstamo que el banco resulta en dinero creado de la nada. Cuando el banco central permite a los bancos corporativos tomar dinero de él o entre ellos a tasas muy inferiores a las del mercado, estimula a los bancos a incrementar ampliamente el dinero circulante.

Pero cómo la inflación monetaria produce inflación de precios?
Es importante entender que el dinero es un valor y como tal está sujeto a las leyes de oferta y demanda. Cuanto más dinero hay, menos demanda hay por unidad. Por demanda se entiende el precio que la gente está dispuesta a pagar en un intercambio en relación al valor del bien o servicio adquirido. Cuando la cantidad de dinero circulante se incrementa, la gente le atribuye menor valor al dinero en relación con los bienes que antes del incremento.

Por ejemplo, si uno está sediento y posee una botella de agua, esa botella de agua es muy valiosa. Pero si en cambio tuviéramos mil botellas de agua, la misma botella de agua se vuelve menos valiosa porque uno tiene mil más como ella.
Lo mismo es cierto aplicado al dinero. A medida que la gente tiene más dinero, está más dispuesta a pagar más por bienes y servicios. Especialmente cuando están compitiendo por bienes y servicios con otras personas que también están dispuestas a pagar más. Y se aplica a los productores también. Los productores de bienes y servicios deben competir con otros productores por los recursos, incluyendo la labor con la que producen bienes. Más dinero en el sistema significa que los productores pueden gastar más por estos recursos. A medida que los productores compiten con otros por el acceso a estos recursos, el precio de los mismos aumenta y, para compensar este aumento, los productores aumentan los precios de los bienes producidos.

Sin embargo, hay un aspecto más nefasto de la inflación. Los efectos de la inflación no son uniformes a través de la sociedad. Como decía Milton Friedman, la inflación funciona como un impuesto. Y este impuesto golpea más a los pobres y a aquellos que tienen un ingreso fijo porque el gobierno es el que decide quién es el que recibe primero el dinero nuevo que se ha creado. El gobierno puede dirigir la inflación recompensando a sus amigos, clientes y otros conectados políticamente. Esto funciona como distribución de riqueza lejos de los pobres y hacia los políticamente poderosos.

Cuando los primeros reciben este dinero, la inflación de precios no se ha iniciado todavía. Ellos reciben el dinero cuando todavía tiene su valor de compra completo. Para el momento en que el resto de nosotros recibe el dinero, si es que lo recibimos, los precios ya empezaron a aumentar y el poder de compra del dinero está cayendo.

Déjenme darles un ejemplo. Imagínense que son falsificadores en una pequeña comunidad. Cuando imprimen dinero por primera vez, ustedes pueden comprar lo que quieran al precio del dinero verdadero. Sin embargo, si siguen imprimiendo dinero, el dinero falso se va a ir distribuyendo por la comunidad. El dinero va a ir de ustedes a los negocios y a sus trabajadores y así sucesivamente. A medida que otros reciben el dinero, la inflación de precios empieza debido a la competencia de consumidores y productores. Ahora, ustedes no tiene problema, porque siempre pueden imprimir más dinero. Los negocios no son tan afectados porque recibieron el dinero antes que el resto ya antes de que la inflación empezara. Pero que pasa con los que no recibieron el dinero antes que la inflación empezara, supongamos los trabajadores que recibieron el dinero como sueldo. Ellos son lastimados porque sus ingresos están atrasados respecto del incremento de precios. La competencia por recursos entre productores va a incrementar los precios antes que el dinero llegue a las manos de los trabajadores. Es mucho peor para aquellos con un ingreso fijo, los retirados. Los precios suben pero ellos nunca reciben el dinero adicional.

Los políticos adoran la moneda de curso legal porque les permite simplemente imprimir dinero para cubrir el costo de sus gastos sin límites.
Como muchos impuestos son tomados directamente de la mayoría de nuestros ingresos, tenemos la impresión que los programas, beneficios y subsidios gubernamentales son gratuitos. Y esto hace que los políticos puedan engañar a los votantes prometiendo cosas a cambio de nada. El hecho es que la inflación es un impuesto. Nosotros pagamos por todo eso cuando el precio de los bienes aumenta y cuando el valor de nuestros ahorros es destruido debido a la caída en el valor del dinero. El director de la reserva federal Ben Bernanke declaró recientemente que una moneda débil solo afecta los productos importados. Como hemos visto en este episodio, no es el caso. Una moneda débil debido a inflación monetaria va a provocar inflación general de precios y va a dañar más a quienes menos lo pueden soportar. Si vamos a escapar de un colapso monetario, tenemos que exigir que el gobierno permita el uso de oro y plata como dinero. Tenemos que exigir también que el gobierno detenga el gasto ilimitado que está siendo financiado imprimiendo dinero. A través de la historia, la moneda de curso legal ha significado la caída de grandes naciones. Desafortunadamente, nosotros no seremos diferentes.

No hay mucho que agregar. Todos y cada uno de los síntomas están presentes hoy en nuestro país y no es la primera vez. Ya los hemos sufrido, ya pasamos por todo esto. Cómo podemos seguir negándonos a ver la realidad?

Tuesday, April 22, 2008

Coparticipación o coerción

Estaba leyendo este fin de semana sobre este tema y decidí adelantarme en mi cronograma aprovechando que está en las noticias. La noticia básicamente era que solo un porcentaje menor de los fondos coparticipables se distribuyen en el interior, aproximadamente un 30%.

Las provincias sufren de alguna manera lo que todos nosotros sufrimos. El producto de su trabajo, su riqueza, termina en manos de otros que los administran a su gusto. Entonces es lógico que reclamen por una mayor participación de estos fondos, o no?

A mí me sorprende sobremanera que a todos les parezca razonable este reclamo. Desde un punto de vista libertario es un verdadero absurdo. El reclamo de las provincias no debería ser por coparticipación federal, debería ser por conservar su riqueza sin intervención federal.

Para entender que está pasando tenemos que retroceder un poco y ver porque tenemos la estructura federal que lleva a esta situación. Comparemos nuestra situación con los Estados Unidos de Norteamérica. No es una elección arbitraria, ellos están hoy sufriendo problemas similares a estos y haciéndose estas mismas preguntas aunque llegaron al problema por un ángulo diferente.

Las provincias unidas del Río de la Plata surgieron del virreinato cuando decidimos ignorar la autoridad del rey de España. No era tanto la autoridad sino el control del comercio que se ejercía desde Buenos Aires. Cuando nos liberamos de España nada de eso cambió, el sistema de control del comercio siguió siendo el virreinal. Y así todo el comercio pasó por Buenos Aires y todos saben que el que controla el comercio termina quedándose con una parte de él. Aún cuando el comercio se abrió por cuestiones prácticas, para ese momento ya había instituido un gobierno federal con puntos de control estratégicos en todo el país o al menos en los puntos relevantes donde el control era necesario. El gobierno federal nació, por decirlo de alguna manera, "prendido a la teta".

En EEUU, el sistema colonial era bastante diferente al nuestro. No solo por su origen, la estructura administrativa de los dos reinos era muy diferente, sino por la extensión y configuración del territorio. EEUU tiene dos costas atlánticas, fácil acceso a Sudamérica desde el sudeste, Europa desde el este y Asia desde el oeste. El control del comercio estaba distribuido en muchas colonias. Cuando las colonias se independizaron, el núcleo que conformaron era más equilibrado ya que ninguna de las colonias, devenidas en estados independientes, era preeminente sobre las otras en el control del comercio.

Este es un concepto duro para los idealistas que todavía creen en las revoluciones libertadoras movidas por el espíritu de la libertad. La realidad es que todas fueron movidas por el control del comercio, el control de los recursos, el control de la riqueza.

En EEUU se produjo un primer cambio al finalizar la guerra civil. La famosa guerra entre esclavistas y no esclavistas fué en realidad una guerra entre federalistas y confederados. La pelea era por el sistema de control de los recursos. Los federalistas buscaban que el gobierno federal tuviera más poder y los confederados querían mantener el poder en los estados. En Argentina esto también ocurrió pero al revés, la guerra fue para que los estados provinciales tuvieran más autonomía. En ambos casos, los federales ganaron.
El segundo hecho que completó el esquema en EEUU fue la imposición de impuestos federales. Con esto el gobierno federal se aseguró el flujo de fondos constantes sobre toda la base imponible del país. En nuestro caso, este flujo de fondos estuvo asegurado desde el momento mismo de nuestra creación.

No hay mucha diferencia en las situaciones de los dos países hoy. En Argentina, el destino de las provincias está atado a la coparticipación. En EEUU los estados todavía tienen mucha independencia pero sus políticas están condicionadas a la adhesión a programas federales. Si bien ellos pueden optar por no adherir, esto condiciona la entrega de fondos que provienen de su propia producción. En nuestro país, la coparticipación también está relacionada con el apoyo a las políticas del gobierno federal.

La diferencia es que ellos pueden recordar que sus estados fueron independientes y en alguna medida todavía lo son y nosotros nos acostumbramos porque nuestros estados nunca fueron independientes.

Pero es tan evidente el problema que cuesta entender porque los estados provinciales prefieren llorar por coparticipación que tomar el control de sus producciones. Los estados provinciales deberían recuperar el poder y relegar al estado federal a un organismo de coordinación de la interacción entre las provincias. El estado federal debería estar subordinado a los estados provinciales y sujeto a sus contribuciones. Pero el sistema funciona al revés, los estados provinciales están subordinados al estado federal. El estado federal toma control de toda la riqueza y los mantiene sometidos a cambio de coparticipación.

Seguramente se preguntarán porque alguien que se opone vehementemente al poder del gobierno puede querer darle más poder a los gobiernos provinciales. Sin duda un gobierno provincial puede ser tanto o más perverso que uno federal. Pero hay una gran diferencia. El gobierno federal no tiene competencia. Es lo que es, está donde está y para salirse de su alcance hay que irse a otro país. Si podemos transferir poder del gobierno federal a los gobiernos provinciales, va a haber competencia entre ellos y el poder se acerca a la gente.

Si las provincias toman el control de la actividad económica, aún si se mantienen los esquemas impositivos actuales, hay un cambio muy importante en el balance del poder. Las provincias pueden (y van) a empezar a competir por la producción. Hoy aquellos que trabajan para incrementar la actividad económica de sus provincias ven los resultados disminuidos por el flujo de los impuestos y la coparticipación que no se ajusta a sus niveles de producción. De hecho es más probable que reciba más quien menos produce. Esto hace que no haya estímulos para mejorar para el que va en el camino correcto y funciona como incentivo para empeorar al que va en dirección opuesta.

Con el poder en manos de las provincias pueden ofrecer incentivos impositivos para estimular inversiones y en la medida que eso ocurra habrá incentivos para invertir en infraestructura. Esto significa más ciudades y ciudades existentes que van a crecer. Más opciones donde ir a buscar oportunidades y movilidad de la población a lugares diferentes de las seis grandes urbes. Hoy cuando hay incentivos para invertir son siempre de corto plazo y generalmente irreales. Como los famosos parques industriales donde nunca se produjo nada. En muchos se atornillaban dos pedazos de productos importados y en otros solo había galpones vacíos. Esto hacía que los números fueran buenos pero no se creaba verdadera riqueza. Si las provincias dependieran de su propia riqueza, estos "curros" no ocurrirían. Habría razones de peso para que hasta los políticos se interesaran en la producción de riqueza. Sus ingresos dependerían más de la riqueza creada que de la coparticipación.

La coparticipación también funciona como herramienta de campaña. Hace poco recibí un mensaje de un lector comentando que la democracia no es tal si cuando uno va a votar lo hace bajo presión. Esta presión no tiene porque ser directa. Puede ser indirecta y sutil. Aunque no estoy completamente de acuerdo con eso, entiendo que hay muchas maneras de crear un ambiente propicio para que uno tenga que optar por el "menos malo". La coparticipación es una de esas formas. La gente en el interior sabe que un gobernador "amigo" del gobierno federal va a tener mejor posición en las negociaciones de la coparticipación que uno disidente. Los gobernadores refuerzan esta imagen mostrando los resultados de la negociación como un gran éxito.

Pero no es real, es una ilusión. El dinero que reparte el gobierno federal proviene de la riqueza que se produce en las provincias. Cuando el gobierno federal reparte se queda con el grueso y obliga a las provincias a someterse por las migajas.

Por eso me sigo preguntando, porqué la gente de las provincias sigue llorando por coparticipación cuando deberían estar a los gritos reclamando la riqueza que ellos produjeron con su trabajo.

La concentración de poder y el nivel de regulación del gobierno federal dañan a la gente del interior de maneras mucho más sutiles. La vida en los grandes centros urbanos es atractiva para muchos. Hay más para elegir de alguna manera, es más confortable y más entretenida. La vida en urbes menores debería ser tan confortable aunque quizás con menos opciones. La vida en las grandes urbes debería ser mucho más cara y sin embargo no lo es.
Cuando el gobierno establece precios controlados con el objeto de garantizar los productos básicos al alcance de todos, en realidad los está encareciendo para la gente que está más cerca de los centros de producción. Si ustedes viven junto al tambo, el precio de la leche debería ser mucho menor teniendo en cuenta que la relación del precio del producto con el flete es muy bajo. Junto al tambo no hay componente de flete y en la gran ciudad hay mucho componente de flete quizás más que el valor de la leche misma. Sobre todo teniendo en cuenta que para abastecer a las grandes urbes hay que aceptar mucha pérdida.
Ustedes se pueden imaginar que los fabricantes de leche no pierden dinero, si esto ocurriera no producirían más. Obviamente los grandes productores que compran a tamberos ajustan el precio pagando menos a los tamberos que no tienen opciones para vender a otros. Pero vuelvo a este tema en un rato. Como los productores no pierden sabemos que el precio fijo por la cantidad vendida cubre sus costos por lo menos. Matemáticamente es evidente que no estamos pagando todos el precio de la leche sin fletes ni costos adicionales de comercialización. Sino que los costos adicionales de flete y comercialización se reparten entre todos no importa si so necesarios para entregarle la leche o no. Quién se encuentra en el extremo alto al final de la más larga de las cadenas de distribución se beneficia con un costo menor. El que está en el extremo bajo de la más corta de las cadenas de distribución paga el precio más caro.

El otro aspecto en el que el gobierno afecta al interior es en las regulaciones para estos productos. Afecta a todos en todos los productos pero hoy me voy a enfocar en el tema de las provincias y el interior en particular. Siguiendo con la leche, la leche hoy tiene estándares mínimos por ley que debe cumplir. Esto garantiza que se mantenga dentro de la cadena de frío por el tiempo necesario para que llegue al consumidor en buenas condiciones. No cuestiono estás medidas, me encanta sobre todo en la leche que me gusta fresca. Cuestiono que sean de exigencia obligatoria por ley. Pero el problema que generan es similar al que comentaba anteriormente. Para que las personas que por comodidad compran leche una vez por semana puedan mantenerla en condiciones durante toda esa semana, hace falta un alto grado de pasteurización y un envase especial. Las personas que compran la leche todos los días, no necesitan más tiempo que el del flete y la necesaria para ponerla en el negocio. Para el que puede ir con el jarro al tambo todas las mañanas, ni siquiera el envase. Sin embargo, las regulaciones hacen que todos compremos la misma leche en las mismas condiciones. Y al mismo precio. Otra vez, quién se encuentra en el punto más bajo termina subvencionando la alta calidad de la leche de quien se encuentra al tope de la cadena de distribución.
Esto además afecta al pequeño productor. La necesidad de procesar la leche para alcanzar el estándar mínimo requerido por ley implica una inversión que no puede afrontar. Las opciones a su alcance que le permitirían comercializar en su entorno y crecer son ilegales. Al limitar el mercado con estas regulaciones, el gobierno restringe la capacidad de crecimiento de los pequeños productores. El pequeño productor no tiene alternativas para vender su producción y esto lo hace víctima de las restricciones de precio. Los grandes productores sabiendo que no puede vender a otros o a lo sumo a otro gran productor, siempre van a utilizarlo como variable de ajuste porque saben que es una variable que no repercute en otro lugar de la ecuación de costos. Ojalá siempre fuera tan fácil. Esta es la manera en que los gobiernos favorecen a las grandes corporaciones, a través de regulaciones que permiten su crecimiento y limitan la competencia.

Y quiero aclarar que soy de la ciudad de Buenos Aires, soy porteño de familia porteña. Sin duda que si fuera posible bajar el poder y el control de la producción a las provincias, los precios para mí serían mucho mayores. Pero estoy dispuesto a aceptarlo. Sin la carga impositiva del estado federal estoy seguro que hasta saldría ganando.
Pero para ustedes en el interior el cambio sería mucho más beneficioso. Poder pagar menos por los productos básicos significa más dinero en sus bolsillos, al igual que menos impuestos representarían más dinero en sus bolsillos. Si pudieran ir al cine todas las semanas, les aseguro que alguien les va a abrir un cine en el barrio. Si pudieran comprarse libros frecuentemente, seguro que alguien abriría una librería cerca. La razón por la que no tienen las cosas que tanto le envidian a la gran ciudad es que el dinero no circula alrededor de ustedes, circula acá. El dinero que viene de la riqueza que ustedes producen, circula acá. Y perdónenme si repito a cada instante la muletilla de la riqueza que producen, la riqueza que producimos. Pero de eso se trata. Para eso nos levantamos a la mañana temprano y nos vamos a trabajar. Para crear riqueza que podamos disfrutar. Para crear riqueza que podamos dar a nuestros hijos. Para que ellos tengan una vida mejor que la nuestra.
Cómo vamos a lograrlo si unos pagamos por los beneficios del otro? Cómo vamos a lograrlos si la riqueza que producimos circula lejos de nuestros hogares? Cómo vamos a lograrlo si no podemos decidir por nosotros mismos como utilizar nuestra riqueza?

Nunca como hoy fue tan importante que las provincias recuperen el poder. Y a pesar que tenemos que estar unidos porque es mejor estrategia para mejorar, hoy no miraría con mala cara un movimiento secesionista.

Y una aclaración. Elegí el ejemplo de la leche pero se puede aplicar a cualquier cosa. Las verduras pasan por mercados centrales que incrementan los costos de comercialización, alargan las cadenas de distribución, etc. La harina también está sujeta a regulaciones ridículas, como el suplemento de hierro. Y así miles de casos. La descripción de la leche puede no ser exactamente como la he descripto hoy pero es el esquema el que quiero mostrar. Esas regulaciones y esos fenómenos económicos han existido y han ocurrido en su momento y fuí testigo de ellos. Pero no estoy relacionado al mercado de la leche hoy. Por favor, no quiero entrar en una discusión si los aspectos legales del mercado de la leche no son hoy "exactamente" como los he descripto.

Sunday, April 20, 2008

Nuestra Constitución - El artículo 2

Recientemente recibí un comentario de DaP, uno de los autores del blog Por el debate que pueden acceder haciendo click en el nombre. El blog está destinado al debate entre distintas alternativas del espectro político. Recién se inicia pero la propuesta es interesante.

Además de cumplir con la cortesía de un backlink, DaP menciona el artículo 2 de la Constitución que dice "El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano".

El artículo es absurdo en sí mismo. El gobierno es un ente irracional e inconciente. Dejando de lado el chiste, como ente no posee raciocinio ni conciencia, no puede entender conceptos ni creencias, no puede simpatizar o adherir con personas o sus formas de pensamiento. Cómo puede un gobierno profesar una religión?

Hay dos maneras de ver a la religión. Una es como medio de control social y la otra como experiencia personal.

La idea de la religión como control social les va a sonar aberrante a muchos pero no es tan así. La religión fue casi el primer sistema de control social. Tanto en donde fue impuesta por la fuerza como donde fue aceptada voluntariamente. La religión fue la raíz de la ley, la religión fue en su momento la ley misma. Tiene una gran ventaja y es que de alguna manera unifica criterios en cuanto a estilos de vida. Al establecer un estándar moral para todos de acatamiento "obligatorio", uno sabe que su vecino se ajusta al miso estándar y la convivencia es más fácil. Y puse obligatorio entre comillas porque la obligación puede ser tanto impuesta por la fuerza como aceptada por sometimiento voluntario. Uno se somete a la religión, acepta sus principios, o queda fuera de ella. Y si hablamos de sociedades donde quienes no participan de la religión son excluidos del grupo social, el orden impuesto por ella es absoluto. Esto no tiene ninguna relación con la maldad, bondad, veracidad, fracaso o éxito de la religión. Esto es el origen de todos los sistemas religiosos.

Históricamente vemos que este esquema no fue capaz de sobrevivir y establecerse como preeminente. Si así fuera, viviríamos en una sociedad regida por la religión o al menos la mayoría del mundo lo haría. La razón por la que no ocurrió es que estos sistemas no fueron convenientes para nuestra evolución en la medida que los grupos sociales crecieron en tamaño. En grupos donde todos se conocen, donde todos pueden ver como los otros viven, donde el impacto del cambio de uno se siente en toda la comunidad, la religión como control social, como ley, es muy efectiva. Aún si no hubiera conceptos estrictamente religiosos (dios, dioses, poderes superiores), estos sistemas basados en un esquema moral único, uniforme, universal, funcionan en la medida que a visibilidad del grupo esté al alcance de todos los individuos.

Independientemente de la religión como control social, los individuos aceptan la religión como una experiencia personal. Algunos de ellos. La religión como experiencia personal es tanto una forma de auto control del comportamiento como una forma de auto recompensa. Uno acepta las reglas y se recompensa a sí mismo en su cumplimiento o en la esperanza de obtener un reconocimiento eterno por ello. De vuelta, esto puede o no tener base religiosa propiamente dicha. Nuestra educación básica, para aquellos que la tenemos, es una forma de experiencia religiosa. Hacemos las cosas que creemos que son correctas y nos satisface hacerlas. La religión como experiencia personal es muy buena. Sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de ellas condena el crimen, lo que llamamos crimen desde un punto de vista libertario, daño hacia otras personas y sus pertenencias.

Como el estado es un ente impersonal, no puede experimentar la religión como una experiencia personal. Esto nos lleva al origen del artículo, la idea era imponer la religión como método de control social. Pero hay varias razones históricas para que no crear una república fundamentalista católica. Entre ellas las mismas razones que llevaron a la revolución. En ese momento de nuestra historia, España era un lugar lejano y la influencia del rey y de la iglesia lenta y poco perceptible. Esto es lo que motivó la idea de cortar los vínculos de forma definitiva con su consecuente beneficio económico, no pagar más impuestos al rey. Los representantes de la iglesia que participaron de la revolución, eran disidentes de la iglesia a su manera. No se olviden que el mandato del rey es divino y por lo tanto debe estar respaldado por la iglesia (por voluntad propia, por conveniencia o por fuerza mayor). Además el espíritu de la revolución y las necesidades del momento requerían una apertura hacia todos y si uno reconoce como derecho la libertad de creencias religiosas, un estado fundamentalista no tiene mucho sentido.

El artículo 2 apunta específicamente a que la influencia de otras creencias no afecte el estilo de vida que, en general, los miembros de la corte virreinal compartían en ese tiempo. Limita el acceso de otras creencias a los distintos niveles del gobierno y claramente lo impide a la presidencia.

No es más que una expresión de deseo. No se puede aplicar en la práctica sin convertirnos en un fundamentalismo religioso. No se puede comprobar su cumplimiento ni siquiera exigiendo que todos los miembros del gobierno practiquen esa religión. Y no aporta nada a nuestra vida.

Aún cuando la Constitución exigía que el presidente profesara la religión católica, cómo podía comprobarse la verdadera fe del candidato? Solo por mencionar un caso, cuyo nombre no voy a publicar acá ni hace falta, si un musulmán quisiera acceder a la presidencia a pesar de sus creencias religiosas y de estar divorciado (otra condición sin sentido) todo lo que tenía que hacer era convertirse (convencido o no) y casarse o volver con su ex mujer aunque más no fuera temporariamente.
Y quiero aclarar que no estoy haciendo una crítica, de hecho me admira la forma en que usó el sistema para vencer al mismo sistema. El punto es que la restricción es estúpida porque no aporta nada y no puede ser verificada de ninguna manera. Pero esa restricción no existe más y el punto es cuestión es el artículo 2. El artículo 2 debe ser eliminado por que es inútil, no aporta nada y no puede ser verificado su cumplimiento.

Para aquellos que son "fervientes" católicos les aclaro que Jesús fue muy claro cuando dijo "No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados" (Lucas 6:37). Clamar por legislación que castigue (con el uso de la fuerza) a quienes pecan es muy poco cristiano.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras? (Lucas 6:42) Porque es mucho más fácil elevarse moralmente sobre la multitud apuntando a sus defectos que tomar la responsabilidad de la propia vida y corregir los propios. Esto es la base del Libertarianismo, asumir la responsabilidad por la propia vida. Las interacciones entres las personas deben ser voluntarias y la sociedad como conjunto no debe interferir en ellas más allá del control del crimen. Y hasta esto surge naturalmente entre hombres libres. No es casualidad que todas las leyes y religiones apuntan a los mismos conceptos respecto al crimen. Respetar y proteger a otros miembros de nuestra comunidad y sus propiedades es buena estrategia para nuestras vidas en sociedad. Nos permite sacar de nuestras mentes los problemas básicos de nuestra supervivencia y enfocarnos en cosas más productivas y gratificantes. Esta es la razón básica de vivir en sociedad. Si no fuera así hubieramos evolucionado en individuos viviendo separados y la constante preocupación por conservar la vida y nuestros medios de supervivencia, nuestras propiedades, nos hubiera mantenido atrasados en la evolución intelectual y tecnológica. Entender esto es muy importante para lograr nuestra libertad primero desde dentro nuestro. No necesitamos la religión para vivir libres. Es bienvenida en nuestras vidas pero no como parte de nuestra estructura social. Tenemos que proteger el derecho a las creencias religiosas de cualquier tipo y si dejamos que una de ellas sea preeminente en nuestra estructura social, con acceso privilegiado a nuestra legislación y a los cargos del gobierno, todas las demás van a verse limitadas de alguna manera. No importa cuanto nos aseguren que van a ser respetadas. Hay una sola forma de libertad, no nos conformemos con menos que eso.